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domingo, 28 de abril de 2019

La Fresh Gallery presentará a finales de mayo `Margenes` de Eduardo Casanova

Con el subtítulo “Un ensayo artístico sobre el ser humano y la estética”, la obra supondrá el personalísimo trabajo de Eduardo Casanova, uno de los cineastas más vanguardistas y prometedores de la escena española. 

La editorial Grijalbo, perteneciente a Penguin Random House Grupo Editorial, publicará el próximo 6 de junio de 2019 el primer libro de Eduardo Casanova, un ambicioso y complejo trabajo multidisciplinar que a través de textos y fotografías aportará su personal perspectiva sobre la condición humana, relacionada esta con su particular universo estético. 

A la publicación del libro se le suma la primera exposición fotográfica en solitario del artista. Del 27 al 31 de mayo, se expondrán en la Fresh Gallery las fotografías más polémicas e impactantes del libro. 

Conformada por más de 120 fotografías y acompañada por las reflexiones del propio Eduardo, la obra transitará a modo de reflexión visual y escrita a través de los principales temas y obsesiones del autor: desde lo que significa vivir en la marginalidad, con el retrato de personas que se han visto obligadas a vivir en los márgenes de la sociedad, pasando por el análisis de figuras e iconos sociales como Kim Jong-il o John y Jackie Kennedy, hasta llegar a reflexiones sobre el papel de la mujer en la sociedad y la maternidad. Se trata de fotografías que muestran la realidad de forma cruda. El artista ha llevado a llevado a su casa y metido en su cama a gente que habita la marginalidad en casos extremos, consiguiendo, como ya viene siendo frecuente en su obra imágenes muy polémicas y explícitas. 

"Nunca he sido capaz de rehuir la mirada a alguien o a alguna situación comprometida o incómoda. Siempre miro, no lo puedo evitar", explica el autor. 

La mayoría de las películas que Eduardo Casanova ha rodado están inspiradas en imágenes que ha visto y que ha intentado comprender y reproducir. Pero con el producto final siempre ha sentido una misma frustración: en la ficción estas imágenes pierden su halo de verdad. Porque desde que se captan esas imágenes hasta que estas se convierten en una película pasa mucho tiempo, y esa espera transforma la realidad en maquillaje. 

"Esta vez, no he permitido que eso suceda. He cogido una cámara, he buscado y he invitado a mi casa a todas esas personas que me interesan y les he tomado fotos. Su mundo y mi mundo unidos al fin", explica Eduardo. 

MÁRGENES. Un ensayo artístico sobre el ser humano y la estética supondrá un personalísimo proyecto de uno de los cineastas más vanguardistas y prometedores de la escena española.

Más información: www.lafreshgallery.com

viernes, 1 de febrero de 2019

El próximo 28 de febrero se inaugura 'Plats Bruts', de Ignasi Monreal en La Fresh Gallery

“Mi vida en Roma ha hecho del comer el eje principal de mi vida en comunidad, y teniendo en cuenta que está todo muy rico, he desarrollado una serie de memorias muy ligadas a los sentidos. Esta exposición captura para la posteridad un registro implícito de momentos de sobremesa, comidas y nuevas amistades”, resume Ignasi Monreal (Barcelona, 1990) de Plats bruts, su primera exposición en la Fresh Gallery. El artista catalán, que ha ilustrado campañas publicitarias con un iPad como única herramienta, realiza ahora el camino inverso: de lo digital a lo tangible, de la pantalla táctil al lienzo y el óleo. Inspirado por el Realismo madrileño y las naturalezas muertas del Barroco italiano y español, presenta aquí una serie de obras que adoptan la presencia de objetos cotidianos, platos y bandejas sucios que, vistos a cierta distancia, parecen reales. 

Monreal recurre al realismo figurativo para explotar el trampantojo como elemento irónico. “Quizá Instagram, la posverdad o las fake news hayan sido inspiraciones inconscientes”, bromea a la vez que hace suya una máxima de Caravaggio: “El arte debe reflejar el pulso de la vida con todos sus matices y oscuridades, por triviales que parezcan”. Plats bruts es exactamente eso: una celebración sin pretensiones de lo mundano, una especie de Wabi-sabi cañí. 

Dispuestas en mesas, y no sobre un muro, estas pinturas aspiran a convertirse en artefactos de carga subversiva. Son piezas aparentemente inanes condenadas a vivir entre otros objetos esperando a que alguien las descubra, infiltrándose en lo cotidiano como acto de guerrilla. 

Esta serie es el resultado de lo que ha sido la vida de Monreal estos últimos meses: un merecido paréntesis tras meses de frenético trabajo comercial, realizando imágenes por encargo para firmas como Gucci, Four Seasons, Kartel, Dior y Louis Vuitton. En este tiempo, su estilo se ha refinado a la fuerza, filtrado por cientos de gigabytes de ilustraciones a contrarreloj, pero con estos platos sucios inicia su retorno a las Bellas Artes con una colección de obras creadas por iniciativa propia, siguiendo solo su instinto y enfrentándose a la dimensión material del arte: tiempos de secado, procesos químicos del óleo y el paso de las dos a las tres dimensiones. “Ha sido un proceso de reaprendizaje fascinante, como empezar a usar juguetes sexuales con tu pareja de toda la vida”. 

Tampoco el aspecto de las obras tiene la pulcritud digital de sus creaciones anteriores, Plats bruts se presenta como algo nuevo y distinto a su trabajo más reconocido. “He aprovechado esta oportunidad para hacer algo 100% mío, esto es lo que pasa cuando me das tres meses de libertad”. 

Texto: Lucas Arraut y Carlos Primo

PLATS BRUTS de Ignasi Monreal
Lugar: Galería La Fresh Gallery.
Dirección: Conde de Aranda, 5, Madrid.
Fecha: del 28 de febrero al 14 de abril de 2019

miércoles, 9 de mayo de 2018

Cintia Lund hasta el 12 de mayo en la Fresh Gallery

Un verano en el Hotel Gershwin de Nueva York una jovencísima Cintia Lund de tan solo 16 años y vestida a lo Edie Sedgwick es invitada a celebrar el cumpleaños de Andy Warhol, que se organiza cada año en dicho hotel. Esa noche El Dj Tennessee es capaz de colarla en la fiesta a pesar de su edad, Cintia descubre en un ambiente que recrea la factory todo un mundo que desconocía pero del que sabía quería formar parte. 

Con una inmensa proyección de Edie Sedgwick a sus espaldas, Cintia interpreta la canción de Nancy Sinatra, "Bang Bang". Después de esa noche Lund se enamora de Warhol y de la factory y sueña con haber formado parte de ese ambiente. 

Su primer álbum discográfico "New York Anthem" "Himno de Nueva York", es sin duda un homenaje a la ciudad de los rascacielos y a la factory. La portada de su vinilo lo dice todo, donde Lund aparece como si fuese el mismísimo Andy Warhol y sujetando una polaroid de la cual sale una foto del Empire State Building y por supuesto con un fondo plateado. 

Cintia Lund es una artista multidisciplinar y lo demuestra con esta exposición en la Fresh Gallery, Cintia nos muestra una serie de autorretratos ya sea con técnica lenticular, fotomontaje y fotos análogas, también nos presenta video, instalación y moda, para así compartir con todos lo que ha sido la inspiración de su debut álbum.

"N.Y.A", de Cintia Lund
Lugar: Galería La Fresh Gallery.
Dirección: Conde de Aranda, 5, Madrid.
Fecha: del 8 de mayo al 12 de mayo de 2018
Comisario: Fernando Martin Diez-Cabeza.

martes, 31 de octubre de 2017

Nacho Torra en la Fresh Gallery

Este proyecto empezó a tomar forma hace un par de años cuando dejé Madrid. Un 7 de enero firmaba un contrato de trabajo a jornada completa y ese mismo día, mi padre, esa persona que tanto me había ayudado durante mi precaria vida de artista, cumplía sus 30 años de trabajo en otra empresa y firmaba su jubilación unos meses más tarde. 

Como si se tratase de justicia divina, sentí que recibía con aquel papel el testigo de una suerte de carrera de relevos en la que yo no quería participar. 

Ese cambio de realidad no fue sencillo, pero quizá haya supuesto la lección más importante de mi vida. Comencé a tener numerosas conversaciones con mi padre sobre el trabajo, la rutina, el futuro, pero sobre todo, a raíz de varios sucesos ocurridos a nuestro alrededor, rondábamos constantemente el tema de la vejez. 

Un día en su casa, después de una de estas charlas, encontré el archivo de las fotos que hacía cuando él tenía mi edad, y ahí descubrí una mirada que con el paso del tiempo se había disipado. Creo que este diálogo y mi interés por este descubrimiento, despertaron en mi padre ciertas ganas de capturar o de volver a expresar sus emociones a través de la fotografía. 

Con este contexto de fondo empezaron los atisbos del título de esta exposición ENJOY THIS FLEETING LIGHT, cuando al salir del trabajo llegaba a la playa y experimentaba una extraña sensación de calma deteniéndome frente al mar unos minutos. La repetición de este hábito hizo que advirtiera cierta exaltación en mí; no se trataba más que de detalles absurdos, como el destello de los últimos rayos de sol, pero que sin embargo conseguían despertar en mí ciertos afectos que Madrid me había robado. 

La naturaleza me hacía disfrutar de pequeñas cosas y me hacía sentir más vivo. Con ello surgieron escapadas con amigos a diferentes puntos de la costa, que hacían resurgir el vínculo tan fuerte que siento hacia el mar y la naturaleza. Comencé a pintar escenas marítimas que recordaban la obra de pintores de paisajistas ingleses como William Turner, y de algún modo a través de la fotos de amaneceres y atardeceres de mi padre, me di cuenta que estaba llevando el vanitas, del bodegón al paisaje. 

Todos hemos visto miles de imágenes de este tipo pero esos escasos minutos en los que el sol se esconde y La Luz cambia por completo son únicos, y fui consciente de ello cuando preguntaba a mi padre por alguna de las fotografías donde yo veía un cielo rojo él recordaba una puesta de sol increíble en el Misisipi o unos azules intensos en la Antártida. 

Siguiendo la traza de todas esta coincidencias, este último año de trabajo ha sido un año de constantes viajes, tal y cómo le había ocurrido a mi padre durante esa época, y enseguida sentí lo distinto que era un atardecer en Miami o uno en la India. Recuerdo en diciembre de 2017, unos días antes de empezar el año, haber fotografiado con mi teléfono una puesta de sol en una playa de Miami con un cielo tan naranja que jamás había visto, y comprender porqué mi padre no había olvidado nunca donde había tomado cada foto, y en muchas ocasiones incluso recordar la fecha. 

Durante este proceso de trabajo, y tras la muerte inesperada de un familiar cercano y la enfermedad de uno de mis mejores amigos, un día hablando con él acerca de mi trabajo, su situación, y la vida en general, me sugirió añadir una coletilla al proyecto y fue cuando incluí el subtítulo: “you don’t know when the next storm will arrive.” 

Mientras tanto yo me he venido planteando muchas preguntas en torno a mi práctica; porqué llevo toda mi vida pintando y para qué. Después de haber recorrido museos por todo el mundo y haber visto de cerca las grandes obras de los artistas que más me fascinaban, me he dado cuenta de lo poco relevante que resulta para mí la pintura como un ejercicio plástico. 

He sentido el impulso de comunicar todas estas pequeñas anécdotas y experiencias que estaban cambiando mi perspectiva sobre el mundo del arte, de una manera más honesta. Las exposiciones de artistas contemporáneos que estaba viendo y sus temas me parecían menos interesantes, y resultado de una misma fórmula ya aprendida y aceptada. Así comencé a sentirme más estimulado por escuchar un viejo disco de jazz que por ver la última exposición del momento en Londres. 

Comprendí la complejidad que supone tratar de trasmitir algo al espectador a través de la pintura, en un entorno bombardeado por imágenes, y tras un año trabajando en una empresa en la creación de contenidos, también su corta vida en internet y su falta de relevancia en el espectador. 

Sin embargo ha habido un hallazgo interesante en estas producciones y shootings; después de trabajar directamente con muchas modelos, y mantener breves conversaciones en las que conectar con una desconocida para obtener un resultado concreto, he comprendido otra vez que el secreto no estaba en la cámara o en la pincelada, sino en esta comunicación directa con el sujeto. Volví así a revisitar el retrato y a acordarme de todas las musas de Picasso, Matisse o Cézanne. Las modelos contemporáneas empezaban a proyectarse en mi cabeza como aquellas musas de finales del siglo XIX, principios del XX que tanto me fascinan. 

Comencé a trabajar el tema del retrato, junto al paisaje, sin olvidar el bodegón, que era la base de mis anteriores trabajos. Las obras que compusieran ENJOY THIS FLEETING LIGHT tenían que ser un equilibrio entre la frescura de una imagen espontánea y el poso en la mirada de un anciano, algo así como la improvisación de la trompeta de Miles Davis sobre el peso de una canción de Franz Liszt. Una composición heterogénea en la que quepa una top model junto a un motor, un ramo de flores, un paisaje de mi padre, unas partituras o los planos de un barco.
Texto: Nacho Torras

ENJOY THIS FLEETING LIGHT
Lugar: Galería La Fresh Gallery.
Dirección: Conde de Aranda, 5, Madrid.
Fecha: del 3 al 24 de Noviembre de 2017

jueves, 8 de junio de 2017

Bruce LaBruce en La Fresh Gallery

Bruce LaBruce (1964, Southampton, Canadá) dispara interjecciones en forma de rosa-escupitajo para despertarte, prevenirte ante la inminente invasión de los ultracuerpos chic ¿Y si estuvieras viviendo en una paranoia distópica, propia de una película de ciencia ficción, sin ser consciente?

De aquel heterodoxo New Queer Cinema, proclamado por Ruby Rich en 1992, LaBruce siempre fue la facción verdaderamente auténtica y radical. Probablemente el único que honraba el término Queer, tan fatigado hoy en día, en su acepción más puramente disidente. Una disidencia que entonces y ahora se traduce en una pertinaz voluntad de transgresión. 

Si nos ceñimos a la RAE, transgredir significa: “Quebrantar, violar un precepto, ley o estatuto”. Habría que añadir y/o norma, desde la escurridiza posición que determina lo ‘normativo’. Cada pequeño avance en cualquier ámbito de la sociedad o de la ciencia se ha alcanzado mediante el cuestionamiento de lo establecido, mediante ese quebrantamiento. La transgresión siempre será un tratar de llegar más allá, una aspiración por conquistar fronteras, límites y territorios. Su fuerza reside en su no retorno, en el hecho de que una vez instalados allí, la realidad ya nunca se vuelve a mostrar igual. 

Partiendo de la idea de capitalismo avanzado asistimos ante el agotamiento progresivo de las formas tradicionales neoliberales a lo que podríamos denominar un incipiente Metacapitalismo. Esta nueva forma de capitalismo desconfía del sistema de producción neoburgués tradicional y sustituye al señor feudal por la gran corporación. No hay ya espacio alguno para métodos alternativos de producción pero tampoco para esquemas diferentes de organización, asociación o relación. Amparado en la engañosa cultura de la diferencia, da a cada uno lo que quiere (o mejor dicho, aquello que el sistema quiere que pensemos que necesitamos), nos aliena, nos somete, nos controla, nos oprime. 

El metacapitalismo zombie se ha apoderado de las conciencias privadas. Como un virus se propaga y devora las entrañas de la sociedad y sus cerebros. Nos obliga, una vez contagiados, a devorar al prójimo para obtener un mayor estatus, comprar objetos más caros, y generarnos la ilusión de poder, de éxito. El triunfo del espíritu reificado delimita un cerco, aquel que rodeara la ‘pocilga’ de Pasolini, cuyo contorno es necesario traspasar. En su Manifiesto para El Ejercito Púrpura de Resistencia, LaBruce nos advierte: “una persona que funciona con normalidad en una sociedad enferma, está enfermo” ¿Debiera erotizarnos una escena pornográfica bañada en sangre y vísceras?

En medio de todo esto se encuentra el individuo, que no es sino cuerpo, entendido este como un ente político. Los devoradores de intimidades solo pueden ser combatidos mediante el cuestionamiento de lo privado y ¿que hay mas privado que la sexualidad? La pornografía en Bruce La Bruce actúa como arma de resistencia, el exhibicionismo como afrenta, ambos como recursos de libertad.

Sus imágenes conativas, frente a la mutilación cultural e identitaria basada en la fragmentación del cuerpo, tan propia de la pornografía mercantilizada, obligan a una variación en la mirada. LaBruce nos presenta los cuerpos tal y como son, en su plenitud, legibles, parlantes, no silenciados, los cuerpos como generadores de discursos y desde su propia ficción anclando la realidad. 

El trabajo de Bruce LaBruce como el acto sodomita, atenta contra el imperio cisheteropatriacal: aquel que nos obliga a perpetuar la rueda de la procreación para asegurar la continuidad del sistema, de sus intereses, de su poder y de su dinero. Casi de un modo romántico, apela a lo sublime desde el vértigo existente en el gesto derivado del acto radical de transgredir, desde la aterradora belleza que genera contemplar la soberana extinción de la especie humana.

Texto: Ricardo Recuero
Faggotry: Bruce LaBruce Photographs 1990 - 2016
Lugar: Galería La Fresh Gallery.
Dirección: Conde de Aranda, 5, Madrid.
Fecha: del 31 de Mayo al 23 de Junio de 2017

martes, 7 de marzo de 2017

Javialcuadrado en La Fresh Gallery a partir del 23 de marzo

Dos encuentros fortuitos son el eje central de esta historia.
Del primero hace ya 9 años. Como cada día Javi, se dirige al trabajo. Misma hora, mismo vagón de metro, siempre las mismas caras. Juega a imaginar la vida de la gente que le rodea; este es médico y llega tarde a la consulta, la señora va a recoger a sus nietos para llevarlos al colegio… Un día fija su atención en chaval. Carita de niño, abrigo de paño azul y algo extraño; un carpetón enorme. Javi sabía, por experiencia, que esas carpetas son para guardar papel de gran formato y se empiezan a usar en la carrera. ¿Que hacía un chavalín de unos 15 años con esa carpeta? ¿Adónde va? Suena el pito de las puertas del metro, fin de trayecto. Al día siguiente vuelve a ocurrir. Allí estaba el chico de la carpeta. Las preguntas siguen sin respuesta.
Día tras día vuelve a encontrarse con él. Nunca hablan, eso estropearía el juego. Siempre el mismo abrigo, siempre la misma carpeta. A veces aparecen pequeñas pista; manos manchadas de tinta, cortes en los dedos. De repente un día ya no lo vuelve a ver.

Segundo encuentro, 8 años después. Javi ya no es oficinista, ni viaja en metro. Ahora se dedica a dibujar. Va a visitar el stand que su galería tiene en una pequeña feria de arte. Este espacio es compartido con otros artistas. El montaje está bien, un poco recargado, pero es razonable ya que la idea es vender y espacio cuesta dinero. Entre todas las piezas expuestas Javi fija la atención en una. Le encanta. Aunque no tiene dinero, la compra. Confía en vender alguna pieza para poder pagarla. Javi está encantado, se lleva un dibujo de un artista al que no conocía personalmente, pero del que había visto algunas obras.
Al llegar a casa enciende el ordenador, y busca en instagram su nombre: Gorka Olmo. Allí estaba. ¡No podía creer lo que estaba viendo! Era el mismo chaval que hacía años veía todos los días en el metro. Allí estaban sus manos con cortes, y sus manchas de tinta. Allí estaba su abrigo de paño azul y su carpeta enorme. Todas las preguntas que durante meses se hizo, mientras le observaba en el metro, encontraron su respuesta. Todas esas fotografías eran piezas de un puzzle que poco a poco empezaba a encajar.

ALMOST GORKA, de Javialcuadrado
Lugar: Galería La Fresh Gallery.
Dirección: Conde de Aranda, 5, Madrid.
Fecha: del 23 de marzo al 21 de abril de 2017

viernes, 10 de febrero de 2017

Ricardo Cases en La Fresh Gallery


Continuando con la línea iniciada en El porqué de las naranjas, Ricardo Cases indaga de nuevo en un cliché de la costa levantina. Planteando su tarea como un juego infantil consistente en representar el sol, el autor se sumerge en la cegadora luz del verano levantino en busca de su esencia, dejándose llevar por las sensaciones y poniendo en cuestión la forma en que el sol determina la identidad, la estética y la economía local.

Error de sol
Nací en un planeta inhóspito y rocoso, dominado por una estrella demasiado cercana. En mi cielo rota una bola de fuego inmensa que no me atrevo a mirar directamente. Me he acostumbrado a vivir con su aliento abrasador en el cogote, humillando la cabeza. La única forma de contemplarla sin riesgo es buscar discretamente su sombra en superficies, su reflejo en pozos o espejos. Con la técnica adecuada, y conociendo las distancias del cosmos, uno puede aprender a orientarse triangulando con respeto, con temor. 

Mi estrella me envía constantemente radiación de un modo masivo y no solicitado. Supongo que tanta energía es un regalo, quizás bienintencionado pero fuera de toda proporción; no sé qué hacer con él. Si hay algún tipo de Dios creador detrás de esto, ignoro cuáles pueden ser sus motivos y qué espera que haga con esto. Mi cuerpo no soporta tanta temperatura, mi retina no está adaptada para una cantidad de luz tan grande y mi cerebro no es tampoco capaz de procesarla bien.

Aquí, si te quedas quieto al sol durante unos minutos, tu sombra queda impresa en el suelo como una serigrafía. El terreno está lleno de marcas, de impresiones de seres y cosas que estuvieron allí en algún momento y dejaron para siempre la huella de su presencia, como fósiles de luz. De adolescente jugaba a eso, pero quedarse quieto a cielo abierto es exponerse a sufrir lo que aquí llamamos un error de sol, un golpe de luz al cerebro que le deja a uno desorientado, en marasmo, sin capacidad para entender. Al modo de la polilla, cuanto más ciego está uno más busca la luz sólo para chocar con ella improductivamente una y otra vez, sin capacidad para salir de ese ciclo. Si te sorprende el error de sol estando solo, es fácil morir. De todos modos, las zonas de sombra están también tan poderosamente irradiadas por los reflejos de las otras superficies que solo en la cueva está uno seguro.

Algo muy parecido les sucede a los relojes y brújulas, que congelan el tiempo y el espacio al ser sometidos a la radiación directa. Yo sufrí un error de sol grave una vez, de muy joven, y mi percepción quedó parcialmente dañada para siempre. Además de la dificultad física de ver, tengo la imposibilidad de entender gran parte de lo que veo. Cada vez que salgo al exterior tengo que aprender a mirar de nuevo, como los niños. En ocasiones, cuando algo me sorprende, me quedo mirando fijamente y la persistencia retiniana es tan grande que tengo que correr a la sombra y acabar de comprender lo que veo más tarde, con calma. Dicen que todas las células del cuerpo se renuevan varias veces a lo largo de nuestras existencias, salvo las neuronas y la retina, que tenemos desde el nacimiento y son para toda la vida. De este modo, mi retina quemada va almacenando capas y capas de imágenes grabadas, un palimpsesto de todas aquellas cosas que en algún momento vi y me impresionaron. Ahí las tengo todas, y cuando descanso en la cueva las voy mirando con la esperanza de poder entenderlas más adelante.

Hubo un tiempo en que este chorro de luz sin control era algo llamativo, y gentes de todas partes venían a conocerlo. Ahora todo eso se terminó: mi tierra quedó ya insolada, agostada, arrasada. Ahora la radiación es tan intensa que acaba con cualquier forma de vida distinta a la mía. Estoy solo en mi desierto con mis fósiles de luz y mi estrella que abrasa, esteriliza, mata todo. 

Texto: Luis López Navarro

SOL, RICARDO CASES
Lugar: Galería La Fresh Gallery.
Dirección: Conde de Aranda, 5, Madrid.
Fecha: del 16 de febrero al 17 de marzo de 2017
web: www.lafreshgallery.com

martes, 29 de noviembre de 2016

Maldito de Vito Montolio en la Fresh Gallery


Maldito rescata por primera vez una veintena de reproducciones del pintor maldito Bruno Amadio, despojándolas tanto de su temática original como de la leyenda negra que las rodea y dándoles una vuelta de tuerca de la mano del artista Vito Montolio, quién las acerca sin pudor y desde su imaginario personal de nuevo a nuestros días, en este ejercicio de volver únicas piezas que algún día dejaron de serlo para convertirse en producto de consumo. Todo en un juego de folclore popular contemporáneo a dos tempos.

Bruno Amadio (1911-1981), fue un pintor italiano nacido en Venecia y afincado en España tras la Segunda Guerra Mundial. Se le atribuyen una serie de 27 retratos conocidos cómo Los Niños Llorones, muy populares a partir de la década de los cincuenta y que estuvieron envueltos en diversas polémicas, al considerarlos gafes o malditos.

MALDITO
Lugar: Galería La Fresh Gallery.
Dirección: Conde de Aranda, 5, Madrid.
Fecha: del 17 de noviembre al 29 de diciembre de 2016

viernes, 14 de octubre de 2016

FRÁGILES de JotaTeam en La Fresh Gallery

Tras Identidades, JOTATEAM presenta Frágiles, un proyecto editorial en formato exposición que materializa doce personalidades femeninas históricas a través del packaging

¿Se puede encerrar la biografía, el carisma, la personalidad de alguien en una caja? Después del proyecto Identidades, donde JOTATEAM diseñó la identidad corporativa de once hombres icónicos, Frágiles convierte la vida y el alma de doce perfiles femeninos en doce cajas diseñadas ad hoc según los rasgos más intrigantes, apasionantes o descarnados de cada una. 

La selección recorre la Historia desde el origen de la humanidad hasta nuestros días, componiendo un híbrido de personalidades dispares, cuyo único factor común es haber sido únicas. Apasionadas, inauditas, ambiguas, constructivas, destructivas, poderosas, heridas, pero ninguna frágil. Frágiles da nombre al tratamiento que merecen las cajas que encierran sus vidas o lo que la memoria ha querido hacer de ellas. Toda caja que encierra algo tan delicado como la esencia de alguien debe llevar esa clásica advertencia: FRÁGIL. 

El equipo de JOTATEAM ha desarrollado una minuciosa labor de producción para cada pack (desde los troqueles a cada detalle gráfico) y su contenido (perfume, leche, huesos de cerámica, cápsulas psicotrópicas o fósforos) además del diseño de elementos que complementan el proyecto en su formato expositivo, como el display de las piezas, la banda sonora, un licor propio. 

Frágiles conforma una colección de piezas de producción limitada, desde una pieza única a un máximo de veinte por cada personaje, a la venta durante un mes a partir del 20 de octubre en La Fresh Gallery de Madrid.

TEXTO: JOTATEAM

FRÁGILES
Lugar: Galería La Fresh Gallery.
Dirección: Conde de Aranda, 5, Madrid.
Fecha: del 20 de octubre al 11 de noviembre de 2016

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JOTATEAM STUDIO
Dirección de arte - Jota
Dirección gráfica - Marial Soy & Alicia Padron
Dirección tipográfica - Enrique Casp
Diseño gráfico - Migue Martí & Israel Pinilla & Jandro Revert
Arquitectura Espacial - Cito Ballesta
Textos y Biografias - Alberto Otto
Programación - Laura Osodio
Producción - Asier Goñi
Fotógrafo - Jose Morraja
Retoque Fotográfico - Jandro Revert

GRÁFICAS NARANJO
Dirección - Pablo Naranjo Jr.
Preimpresión - Carlos Guillen
Impresión Offset - José Luis Blasco
Especialidades, troquelados y golpe seco - Pablo Naranjo Sr.
Materiales y acabados - Javier Naranjo
Cajas y manipulado - Manuel García
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Banda Sonora - Miguel Agnes
Huesos Lucy - Tánata Cerámica
Decoración Floral - Fransen et Lafite

miércoles, 11 de mayo de 2016

Fotonovela en La Fresh Gallery

Es difícil definir exactamente la fotonovela, porque, dentro de lo que llamamos “cultura popular” es quizá el subgénero más bizarro que existe, el hijo deforme de una pareja antinatura: el cine y el cómic. A través de la captura absurda y gratuita de fotos fijas de una acción, se articulaba ésta a través de viñetas, añadiendo bocadillos para los textos.

De esta manera se origina lo que, en principio, nació como un extraño método de recopilar escenas de una película (fotos con diálogos pegados encima), para convertirse poco después en un auténtico monstruo con lenguaje propio. Un editor visionario italiano, Domenico del Duca, tuvo la idea de comenzar a escribir guiones originales para personajes fotografiados, y se pasó de la cinenovela a la fotonovela, o “fotoromanzo”. Esta tremenda herejía tuvo lugar en Italia en 1947, y se extendió a Francia en 1949. Años más tarde teníamos fotonovelas en España, América latina, Canadá y África.

Las fotonovelas narraban historias románticas, con grandes traiciones, pasiones desenfrenadas y truculentos enredos. Me gustaría tan sólo mencionar un ejemplo que me atrae particularmente, el trabajo de José G. Cruz, el creador del mito fotonovelístico de El Santo, el enmascarado de plata. Olvido y Mario son auténticos fans del personaje, y en estas fotonovelas suyas demuestran conocerlo sobradamente. El Santo luchaba contra el mal y enamoraba a las mujeres no por su musculatura, sino por su indómita caballerosidad. Precursor del mundo de los superhéroes, El Santo inaugura una nueva etapa de la Cultura popular, y quizá sea el culpable de que, actualmente, no podamos ir al cine sin encontrarnos con alguno de sus hijos bastardos.

El éxito de las fotonovelas se derrumbó a partir de 1980 y ha sido sustituido por las series de televisión y las telenovelas, basadas en los mismos elementos que las fotonovelas. Ahora son poco más que fósiles de un mundo prehistórico y demencial. Sin embargo, precisamente por eso, resultan fascinantes. Al igual que los dinosaurios, las fotonovelas nos cautivan porque no nos podemos creer que existieron, y que en algún momento de nuestro desarrollo intelectual (como especie), aquello hubiera tenido algún sentido. 

Desde que conozco a Olvido hemos coincidido en gustos y sabores. Intercambiábamos cromos de las Garbage Pal Kids (la Pandilla Basura se llamaba aquí) en el rastro, consumíamos películas de Herschell Gordon Lewis cuando no estaba de moda y nos dejábamos detener por la Ertzaina en el Hippys, un antro de la Palanca de Bilbao que nos atraía por su carácter extremo y decoración aberrante. Éramos víctimas de una enfermedad incurable: el culto a lo absurdo, lo negro, lo indefendible. Lo feo era bonito si resultaba gracioso, y anhelábamos su presencia como hidromiel en los labios, hartos del pensamiento correcto, de la pretenciosa intelectualidad alienante que reinaba en aquella época. Lo curioso es que nada ha cambiado. Todo sigue siendo igual de decepcionante, y la risa sólo se encuentra en aquello que te da miedo (o vergüenza) pensar.

No puedo más que celebrar este delirio de creatividad, el resurgimiento de la fotonovela en su versión más colorista y kitsch en manos de un grupo de personajes (o un grupo de superhéroes) que han conseguido el status ideal, la máxima aspiración, la más profunda de las ambiciones, a saber: ser dignos de aparecer en una fotonovela.

Texto: Alex de la Iglesia

FOTONOVELA
Lugar: Galería La Fresh Gallery.
Dirección: Conde de Aranda, 5, Madrid.
Fecha: del 26 de mayo al 15 de julio de 2016
Comisaria: Topacio Fresh

lunes, 16 de febrero de 2015

El Sol Negro de Rubenimichi en La Fresh Gallery

Sol Negro es uno de los múltiples nombres que recibe Saturno, dios de la cosecha que representa los ciclos de la vida, pero también el paso implacable del tiempo y, por lo tanto, la muerte. Conocerlo es intentar entender nuestro significado y nuestro fin, y buscar su influjo es abrazar el conocimiento, aunque sea atravesando la oscuridad.

Éste es el germen que ha inspirado a Rubenimichi en su tercera exposición individual en La Fresh Gallery. Lo saturniano nos rodea. Existen miles de símbolos que nos indican el camino, tratan de darnos las respuestas. Y aunque no queramos verlos, todos responden a un lenguaje único. Todo: lo referente a lo bueno y a la luz, y lo que representa lo malo y la oscuridad. Sobre este planteamiento Rubenimichi consiguen acercarse a ese lenguaje cósmico, rastreando los símbolos, asumiéndolos como propios y jugando con su misterio. Porque si algo fascina a Michi, Rubén y Luisjo, es lo oculto, lo secreto, lo oscuro o lo mágico, que mueve y domina una buena parte de su trabajo. Y también todos sus ritos, aplicados incluso al propio proceso creativo. A nadie se le escapa. Algo hay de brujos en esta oscura y, en apariencia, simpática trinidad.

En sus cuadros, Rubenimichi se dejan llevar por una audaz intuición que parte del asombro por ciertas realidades cotidianas y que culmina en la asimilación de cualquier fenómeno que se presente como indescifrable. Según sus planteamientos ahí es donde está el poder, la energía o la magia. Y es ahí donde encuentran su espacio, uno en el que especular a través de la pintura, buscando las respuestas, ofreciendo una documentación exhaustiva de su fascinación. Hay que añadir aquí, aunque suene excesivo, que su trabajo es un fiel reflejo de sus dogmas e ideales. 

Las respuestas están más cerca de lo que creemos y posiblemente jamás permitirán que las descubramos. Sin embargo, y mientras tanto, podemos comenzar a observar estos símbolos como lo han hecho Rubenimichi, con curiosidad y delicadeza, con placer persuasivo. En Sol Negro comulgamos con este conocimiento oscuro, diferente y atractivo, seductor, cercano a la frivolidad o a lo sádico, pero también a lo poético, a lo luminoso y a lo inspirador. Es un poder contradictorio y fascinante colmado de claroscuros en los que encontramos ritos y diosas, jóvenes vírgenes y sacerdotisas en Misas Negras o Saturnalias, envueltas en una voluptuosidad romántica… En estos cuadros fluye como un torrente la imaginería de lo oculto: el velo que cubre y esconde. La hoz, el estramonio, los altarcillos, los huesos y todo lo mortuorio. El hexágono, como el triple seis satánico o como el hexagrama o estrella de seis puntas, que se transforma en cubo en su perspectiva caballera. Pero también el hexágono como la celdilla de la abeja, representación de las sociedades secretas. Es un juego acumulativo, sí pero… ¿sólo un juego? ¿O más bien un lenguaje?

Si hay algo después de la muerte, sólo Saturno nos lo puede explicar. Ése es el poder del Sol Negro: la oscuridad total que nos deslumbrará a la vez que nos dará las respuestas.
Texto: Roberto Salas

La Fresh Gallery, Madrid
Sol Negro, de Rubenimichi
Del 20 de Febrero al 31 de Marzo de 2015
http://www.lafreshgallery.com

domingo, 14 de septiembre de 2014

Carlos Morán en La Fresh Gallery

Ruth convenció a su marido Elliot para fabricar una muñeca adulta. Hasta entonces todas las muñecas habían sido infantiles, excepto una, que Ruth descubrió en un viaje alucinante a Berlín: Lilly, la seductora secretaria germánica, dispensadora de placeres ocultos, reproducción de un personaje gráfico del Bild-Zeitung (a un policía que le dijo que los trajes de baño de dos piezas estaban prohibidos, le contestó: "¿qué pieza quiere que me quite?"), aficionada a apaciguar las necesidades de sus adinerados jefes ("como estuviste enojado cuando llegué tarde esta mañana, me iré de la oficina a las cinco p.m."). Ruth quería que su hija Barbie jugase con muñecas como esa, para que tuviera claro cuál era su destino. Elliot y Ruth crearon su propia muñeca en 1959, y a partir de entonces el mundo cambió.

Elliot lo hizo bien. Compró los derechos de Lilly y la hizo desaparecer. Con la ayuda de trabajadores japoneses diseñó su ropa, y después cambió su mirada. Ya no caen sus ojos hacia un lado, como antes, cuando no quería saber nada de los hombres. A partir de 1971 Barbie mira directamente a los ojos y ya no es la misma.17 perros, 12 caballos, 3 ponies, 5 gatos, un loro, un chimpancé, un oso panda, un león, una jirafa y una cebra son las mascotas de Barbie, que ya no dice que no a nada. Ken es demasiado formal, prefiere a Blaine, el surfista, pero creo que ninguno de los dos llega a satisfacerla completamente, porque no la conocen de verdad. Carlos Morán (artista plástico, Salamanca,1983) la desnuda y muestra cómo es: un monstruo mecánico de PVC que nos seduce con su olor y sus texturas de plástico fino.

Elliot amaba el plástico, material moldeable y terso, suave al tacto. Barbie huele a policloruro de vinilo, como las tuberías que conducen las aguas residuales, y a Carlos Morán le vuelve loco. Carlos disfruta abriendo las tripas a las Barbies y mostrándolas sin pudor porque la belleza está en el interior. Barbie es más hermosa por dentro que por fuera y Carlos lo sabe, y sobre todo, lo aprovecha.

Descubrir el mecanismo de una Barbie, saber cómo funciona, es algo obsceno, pero necesario. Barbie está compuesta por una sustancia química sintética moldeable, como el alma humana. Carlos la muestra abierta como una ostra sin perla. La polimerización une su estructura macromolecular, y carlos la quema, la funde, la descompone. El plástico, en realidad, es un estado del material, no el material en sí. Las Barbies alcanzan el estado plástico, es decir, cumplen con sus propiedades, se definen a sí mismas cuando se calientan, cuando pueden ser manipuladas. En sus fotografías Barbie se retuerce, se masturba de manera descarada y libre. Barbie no tiene resistencia a esfuerzos mecánicos. Barbie se deja. Carlos la fuerza, la somete a los procesos de moldeado, extrusión y termoconformado, tanto al vacío, como a presión. Barbie da todo lo que tiene gracias a esta tortura inimaginable y el placer que se desprende del proceso es enorme. Carlos Morán comprende que debe ser fotografiado para que no se desperdicie.

Barbie es dúctil y tenaz. Presenta estabilidad dimensional y resistencia ambiental. No pretende ser querida, tan sólo deseada. 

Heiddegger, que nunca jugó con Barbies de pequeño, analizaba la etimología de los conceptos que fundamentaban la estructura del pensamiento. Carlos sigue este proceso abandonando la significación de destrucción y apostando por la deconstrucción, más vigorizante y malsana. Su trabajo deconstructivo consiste en mostrar cómo se ha fabricado el objeto a partir de procesos químicos y acumulaciones metafóricas dejando claro que lo evidente dista de serlo, puesto que las herramientas de la conciencia en que lo auténtico en sí ha de producirse, son históricos, relativos y sometidos a las trampas de la retórica.

Las diferentes significaciones de un texto, un objeto o una muñeca se descubren descomponiendo las estructuras plásticas del lenguaje dentro de la cual está redactado.

Carlos Morán disfruta, y nosotros con él, desmenuzando el texto orgánico de sus Barbies. Este proceso afirma que la envoltura retórica es todo lo que hay, y que por ello su obra es irreductible a una idea o un concepto unívoco. En ese sentido la deconstrucción va a negar a la obra su concepto de totalidad al concluir que la composición plástica no puede ser aprehendida. La obra de arte circula en un movimiento constante de remisión que convierte a la totalidad en parte de una totalidad “mayor” que nunca está presente. 

A través de las fotografías de Carlos Morán, autopsia voraz del fenómeno Barbie, surgen múltiples significados. Esa totalidad invisible y ausente es la auténtica Barbie, la germánica, esa Bild Lilly oculta en sus compuestos químicos sintéticos, esa secretaria perversa sedienta de dinero y sexo, alegremente despiadada. Al desnudar físicamente el polímero Barbie, Carlos descubre a la alegórica Lilly, no a la unívoca muñeca de Ruth Handler. Carlos despedaza el concepto obvio apostando por la riqueza del lenguaje plástico y corpóreo. La obra de Carlos Morán es polisémica, una auténtica puesta en escena subversiva del significante, el policloruro de vinilo. 

Fascinados por ella nos dejamos arrastrar en este viaje, y espero que vosotros también. Regodeémonos descubriendo las vísceras de una muñeca obscena y maravillosa, expuesta abiertamente, con toda su enfermiza belleza.

Texto: Alex de la Iglesia (Carlos Morán: Deconstruyendo a Ruth Handler)

Carlos Morán, Icon Inside.
Del 11 de septiembre al 10 de octubre de 2014.
La Fresh Gallery, Madrid.

viernes, 10 de enero de 2014

BIG, colectiva conmemorativa del 5º aniversario de La Fresh Gallery

Exposición colectiva comisariada por Topacio Fresh, conmemorativa del 5º aniversario de La Fresh Gallery (Madrid), que se celebrará del 13 de febrero al 28 de marzo de 2014.

Publicamos el texto íntegro remitido por la galería sobre la muestra, en la que hace un breve repaso de los ocho artistas que participan en ella:
“Big” es un guiño a los 5 primeros años de vida  de nuestra galería y el festejo visual que eso implica. Este cumpleaños es una celebración donde la pintura, la fotografía y el dibujo serán nuestros invitados de lujo. “Big” es hacernos grandes, cumplir metas y fijar nuevos objetivos, y para eso contamos con la colaboración de los siguientes artistas:

Juan Gatti: […] Juan Gatti, como filosofía de trabajo, parte de entender que el mundo está repleto de imágenes y estéticas a las que puede constantemente recurrir para configurar la suya propia. No se trata de inventar sino de saber mirar y repensar el trabajo que miles y miles de profesionales del diseño y de la fotografía han realizado a lo largo de todo el siglo XX para saber acoplar sus logros en la concepción de una obra que, aún con esta clara visión recurrente, sea capaz de aparecer ante nuestros ojos como nueva, brillante y siempre acoplada perfectamente a su objetivo de comunicar a través de su contemplación […]
(extracto del texto de Rafael Doctor escrito para la exposición “Ciencias Naturales”)

Fabio McNamara: [….] La pintura de Fabio McNamara (Madrid) es producto de sus más de 30 años dedicándose al oficio pictórico. Sus más de 700 cuadros reflejan el estilo de un verdadero e interesante pintor que se ha caracterizado por el color más absoluto, el flúor y el trazo original.Con un sentido del humor del que solo alguien como Fabio Mcnamara está provisto, este artista, el único ser nacional al que Andy Warhol dirigió la palabra en su visita a España (el rey midas del Pop le espetó “YOU ARE A STAR”) […]
(extracto del texto de Mario Vaquerizo escrito para la exposición “Como Dios manda”)

Gorka Postigo: […] nos enseña  una instalación de imágenes continua en la  línea comenzada en Delusions, donde a través de la luz y el color transformo la realidad hacia un mundo imposible y colorista, la naturaleza se convierte en algo alucinógeno y fantástico. Delusión, melancolía, alucinación, dualidad, temor... nada más cercano a la realidad, y esta, como todos sabemos, no es más que un guión que con mayor o menor fortuna cada uno nos construimos. […]
(extracto del texto de Pablo del Val escrito para la exposición “Delusions”)

Rubenimichi: Las nuevas obras que presentamos en La Fresh Gallery componen un tríptico "vanitas". Un Vanitas atípico que incorpora la figura humana, una especie de "regina" intermediaria entre la vida y la muerte, entre el bien y el mal. Un tríptico alegórico de la fragilidad y la brevedad del tiempo. Un memento mori simbólico: la naturaleza se descompone pero el alma es inmortal.

Alberto de las Heras: […] Pues he tenido la suerte (la delicia) de ser una de las personas a quien De las Heras ha conducido por, precisamente, el gran mapa-mural (2,5x2,5), perteneciente a la serie Urbis, de la ciudad imaginaria que él ha concebido como uno de esos milagros de la imaginación: con el dedo sobre el papel ha ido señalándome, contándome, dándome detalles de palacios y casas señoriales, de barrios que han ido cambiando de identidad o la han conservado, callejuelas populares, catedrales, museos, viejos y nuevos hospitales, parques, cárcel, universidad. La representación, en un mapa de inspiración cartográfica dieciochesca, de todo cuanto conforma cualquier ciudad real. Sólo falta un campo de fútbol, y en esta decisión surge el destello de la mirada libérrima del artista, el centelleo del genio que elige, el resplandor de una propuesta ideológica que supera la mera representación y materializa el ideal […]
(extracto del texto de Ruth Toledano escrito para la exposición “Random”)

Gabriela Bettini: Los dibujos dirigen la mirada al límite que separa un área de césped cuidadosamente recortado respecto a otro lado donde un bosque retoma su desorden. La zona organizada corresponde al perímetro de un monumento: uno de los múltiples monumentos (tan necesarios) que hay diseminados por la geografía de Letonia, dedicados a su convulsa y dura historia reciente. Situada en un claro preciso del bosque de Salaspils –donde transcurrieron los acontecimientos que rememora– una construcción indica qué recordar, cómo hacerlo. Y dónde. Pero la presencia del bosque que fuera testigo directo de los hechos compite con esa propuesta de memoria, procesada y, en cierto modo, inhibida. El bosque desencadena una emoción y se convierte en el verdadero territorio de la catarsis. Los dibujos quieren subrayar esa línea, marcada por algo tan frágil como el césped y la maleza, que sin embargo diferencia dos tipos de experiencias.

Nacho Torra: Un rayo de luz entraba por la ventana y se posaba sobre la mesa del estudio mientras dibujaba los bocetos y las ideas para este cuadro. Un cuadro para una exposición que supone un punto y aparte, en un lugar que para mí es como mi primer hogar después de mi casa. La luz en movimiento que ha sido reflejada intentando desvelar un camino incierto, ha ido cambiando su rumbo a través de la pintura, una vez más ha sido pintada y repintada y finalmente el cuadro reposa sobre una chimenea que por un momento nos hace sentir más cerca del calor de una casa, junto a un fuego fruto del trabajo que nos recuerda que para crear, primero hay que destruir.

Brian Kenny: nos muestra una serie de dibujos realizados sobre dianas de disparo vintage de la policía norteamericana. Composiciones obsesivas e intrincadas que representan fantasías personales, temores y fetiches, así como símbolos esotéricos y signos de manos tomados del lenguaje y la subcultura urbana. Esta nueva técnica de trabajo sirve como diario íntimo del artista y de comentario apasionado sobre el género y la sexualidad, la religión y la culpa, encontrando inspiración en el caos.

jueves, 17 de octubre de 2013

Laura Mema en La Fresh Gallery


“Un par de medias no es menos apto para hacer pintura que la madera, los clavos, la trementina, el óleo y la tela”. La simpleza descriptiva de una declaración de Robert Rauschenberg amplia aquello que la práctica pictórica de Laura Mema apunta. Sin ningún tipo de acopio homogéneo óleo, tela y pincel son reemplazados por tul, papel, cúter, bisturí, pegamento y luz negra. La ampliación formal no responde tanto a una voluntad por desmitificar el vocabulario pictórico como a la necesidad de incorporar materiales que permitan estados hipnóticos y sumatorias compositivas. El componente imaginativo y ficcional de este conjunto de imágenes posterga la narración para sumergirse en los aspectos constructivos y en sus infinitas posibilidades visuales.

El ocultista inglés Aleister Crowley intervino la expresión fónica que permite filtrar la magia “abracadabra” hasta obtener “abrahadabra”, para Crowley, la expresión mágica de lo visible. Esta “h” expresa el aliento de la vida y sintetiza una forma particular de creación. Bajo tales postulados, el ideólogo de sociedades secretas y antidogmáticas como Golden Dawn o Thelema, reinventó las cartas del Tarot con imágenes extraídas, en su mayoría, de diversas iconografías egipcias. Laura Mema, al igual que el mago ceremonial, elabora un tarot compuesto por los 22 arcanos mayores que representan los arquetipos universales y a la vez constituyen la columna simbólica de la psiquis humana. Estas cartas, cuya multiplicidad visual no conforma una estructura cerrada, permiten entrever las energías que conducen la materia y guardan una estrecha relación con los ciclos temporales mayas y los “cuasicristales”. Estos cristales, encontrados en Siberia, poseen características diferentes a las estructuras cristalinas convencionales, son figuras únicas que si bien están construidas a través de unidades, nunca se repiten. Sin embargo, a pesar de haber roto las leyes de la simetría, son capaces de conformar estructuras regulares a través de encastres. La noción espiritual de tales geometrías radica en el hecho de que cada cristal es entendido como un portador de formas puras.

Frente al dibujo inimaginable del universo en expansión Laura Mema ofrece un modo de visualización que huye de la sistematización propia de un patrón. La expansión de ese estado móvil, entendido como un conjunto informe de líneas y bloques energéticos, construye entornos donde la visualidad es expresada a través de pulsaciones. Esta iconografía que señala la movilidad del entorno y nuestra particular detención perceptiva es la réplica de ese universo que no completa su modificación. Capas de transparencias, formas y colores producto de un tipo particular de superposición, materias porosas, luz y sombra. Lo que vemos, pero también lo que un conjunto de usos culturales invisibiliza. La gramática de la artista no nombra la experiencia inmediata sino aquella que puede acontecer en otro grado perceptivo.

Texto: Mariano Mayer

“Abrahadabra", de Laura Mema
Del 17 de Octubre al 22 de Noviembre de 2013.
La Fresh Gallery  C/Conde de Aranda 5, Madrid