jueves, 28 de julio de 2016

El nuevo realismo en el Centre Pompidou Málaga


El nuevo realismo —aparecido ya a principios de los años 50— nace oficialmente en octubre de 1960 impulsado por el crítico de arte Pierre Restany con la declaración común firmada por Yves Klein, Arman, François Dufrêne, Raymond Hains, Martial Raysse, Daniel Spoerri, Jean Tinguely, Jacques de Villeglé, a los que se suman César, Mimmo Rotella, y posteriormente, Niki de Saint Phalle y Gérard Deschamps en 1961.

A pesar de su lenguaje plástico muy diverso, estos artistas cobran consciencia de su «singularidad colectiva» y comparten un método de apropiación directa de la realidad, que consiste, según Pierre Restany, en un «reciclaje poético de la realidad urbana, industrial, publicitaria». Los nuevorrealistas realizan exposiciones conjuntas entre 1960 y 1963, aunque la historia del grupo se prolonga hasta los años 60 y 70; cada uno de sus miembros desarrolla una obra original: uno trabaja con carteles, otro acumula objetos, los fija, los pone en movimiento o los comprime...

La exposición intenta poner el acento sobre la especificidad de una práctica que opuso al pop art —movimiento contemporáneo del nuevo realismo— otra manera de apropiarse las imágenes y los objetos producidos por la sociedad de consumo.

El nuevo realismo
Comisaria: Sophie Duplaix.
Lugar: Centre Pompidou Málaga.
Dirección: Pasaje Doctor Carrillo Casaux, s/n Muelle Uno, Puerto de Málaga.
Fecha: del 11 de julio al 25 de septiembre de 2016
web: centrepompidou-malaga.eu

miércoles, 27 de julio de 2016

Ai Weiwei, Cervantes y siete referentes del arte abstracto, reunidos en la Catedral de Cuenca

Desde este martes 26 de julio hasta el mes de noviembre Cuenca acoge La Poética de la Libertad, una exposición colectiva que tiene como a Miguel de Cervantes, el artista y activista chino Ai Weiwei y los informalistas Farreras, Canogar, Chirino y Feito, a los que se han unido a última hora los pintores abstractos Fernando Zóbel, Antonio Saura y Gustavo Torner. Además, la Catedral de Cuenca se ha vestido de gala para una muestra que ha sido inaugurada este martes y que es el acto central de los actos del IV Centenario de la Muerte de Cervantes organizado por el Gobierno de Castilla-La Mancha, que contribuye además con esta exposición al XX Aniversario de Cuenca como Ciudad Patrimonio de la Humanidad.

La exposición de La Poética de la Libertad es el acto central del IV Centenario de Cervantes promovido por el Gobierno de Castilla-La Mancha y una de las propuestas con las que Cuenca festeja que, en 1996, la UNESCO inscribió como Patrimonio del Mundo su ciudad histórica amurallada, las Hoces de los ríos Júcar y Huécar que la circundan y los arrabales de San Antón, Tiradores y El Castillo.

AI WEIWEI
En el claustro de la catedral se encuentra la exposición S.A.C.R.E.D. de Ai Weiwei, el artista y activista chino conocido en todo el mundo por el uso de sus representaciones en apología a la libertad de expresión y los derechos humanos, últimamente enfocados hacia los sucesos de la inmigración que está teniendo tanto impacto en Europa.

S.A.C.R.E.D., que significa sagrado en inglés, fue destinada a la Catedral de Cuenca por ser considerada como una zona sagrada, haciendo relación con el título de la exposición. Esta exposición evoca a una especie de cárcel, de caja enrejada, que se contrapone con el espacio al aire libre del claustro.

Aquí encontramos numerosos dioramas dónde el autor expresa con ínfimo detalle sus 81 días de cautiverio. Acompañado en todo momento por dos agentes de la prisión, estas maquetas muestran a Ai Weiwei aparece en las distintas situaciones que vienen a simbolizar las siglas del título de la obra: Cena, Acusadores, Limpieza, Ritual, Entropía y Duda (Supper, Accusers, Cleanning, Ritual, Entropy, Doubt).

El resto de la exposición del mediático artista está formada por varias pantallas dónde explica su vida y la de su familia, el proceso que le llevó a convertirse en activista y protestas de la gente por su libertad.

CERVANTES
Florencio Galindo es el comisario de la parte de la exposición dedicada a Miguel de Cervantes, un autor que sufrió cautiverio y que en su obra hace numerosas apologías a la libertad y los derechos de las personas. "Por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida". Existe un paralelismo entre Ai Weiwei y el propio Cervantes, y como se entrelazan sus obras a partir de los conceptos de libertad.

En la sección de Cervantes en la catedral se encuentra ‘Laberinto del Dictador' la pieza en la que Galindo encarna su protesta a lo largo de los años frente a las alambradas. Esta obra también supone un vínculo entre Cervantes y Ai Weiwei y hace referencia a la crisis de los refugiados en Europa.

INFORMALISTAS
Esta tendencia artística abstracta legó a Europa en torno a los años 50 y Farreras, Canogar, Feito, Chirino y Barte son sus principales representantes en activo. Junto a sus cuadros se pueden ver fotografías de los artistas en acción, retratados en pleno proceso de creación durante los últimos tres años por el riojano Juan Barte

La muestra se ha enriquecido además con otros tres grandes nombres del arte: Antonio Saura y los impulsores del Museo de Arte Abstracto Español, Fernando Zóbel y Gustavo Torner, con lo que esta exposición se suma también a la celebración de los 50 años de este centro artístico que tiene su sede en las Casas Colgadas de Cuenca.

Más información: www.cuenca20aniversario.es

El Bosco visto por la Compañie Marie Chouinard

Ayer, martes 26 de julio, tuvo lugar el preestreno mundial de la última creación de la Compañie Marie Chouinard El Bosco: El jardín de las Delicias, en coproducción con la Jheronimus Bosch 500 Foundation de Holanda con motivo del V centenario de la muerte del pintor. La Coreografía consta de tres actos (El jardín de las Delicias, Infierno y Paraíso) inspirada en el famoso tríptico de El Bosco. Este espectáculo, que estará en cartel hasta el próximo 28 de julio, forma parte de la programación de Veranos de la Villa, del Ayuntamiento de Madrid.

La Compañía Marie Chouinard ha sido invitada por Veranos de la Villa para disfrutar de este evento de gran interés para toda la comunidad de la danza en el mundo entero. De esta manera, la Sala Fernando Arrabal de Naves del Español, en Matadero Madrid, acogerá el preestreno de lo que puede ser un hito en la historia de la danza.

Fue la propia directora la que expresó su deseo de arrancar esta producción en la ciudad que acoge en estos momentos la exposición más relevante del pintor holandés.

La reputación internacional de la Compagnie Marie Chouinard es el resultado de 30 años de trabajo de la artista de Montreal Marie Chouinard. Parte integrante de los principales escenarios y festivales, la compañía tiene sus raíces en la primera creación de la artista en 1978, un solo titulado Crystallization (Cristalización). Este trabajo, que demostró inmediatamente su originalidad e integridad, fue seguido por unos 50 trabajos coreográficos, espectáculos de acción, trabajos vocales, instalaciones y películas, en las que perfeccionó su inquebrantable interés en la investigación formal y en los misterios del cuerpo humano en todos sus aspectos. Desde 1978 a 1990, Marie Chouinard actuó sola en el escenario, viajando alrededor del mundo, absorbiendo varias culturas, técnicas y filosofías, que transformaría en un lenguaje personal con una resonancia universal.

En 1990 fundó la Compagnie Marie Chouinard. En los trabajos que ha creado desde entonces, la coreógrafa ha explorado la poética del cuerpo en directas, inteligibles y siempre sorprendentes maneras. Cada nueva pieza es una odisea a través de la historia de la humanidad, mientras evita la cronología o la linealidad de una narrativa. Con un trabajo despojado de su desnuda esencia, se consigue un efecto teatral casi operístico, los elementos del arte vivo son traídos a un primer plano a través de varias técnicas de composición y puesta en escena. El bailarín es presentado como una entidad singular, un ser humano construido cuyas configuraciones rítmicas se despedazan en micro divisiones análogas a las fluctuaciones de la comunicación verbal.

Aunque sus trabajos pueden ser percibidos como provocaciones, son vistos mejor como senderos hacia la libertad y la compasión, donde el humor es posible y Eros omnipresente. La arquitectura del cosmos, la inteligencia interna del cuerpo y la inexhaustible complejidad de sus articulaciones y mutaciones, armonizan formalmente en expertas construcciones en las que estilo y sustancia están en perfecta resonancia.

Su primer trabajo de conjunto, Les trous du ciel (Los agujeros del cielo), 1991, fue aclamado en Canadá, Estados Unidos y Europa. Crítica y público sintieron de igual forma la misma intensidad que en sus solos, mayor por sus numerosos bailarines. “Les trous du ciel, el delicado fruto de una inmensa labor, con su invisible línea compositiva, pertenece primero y principalmente al arte de la poesía”. (Le Devoir, Montreal).

Marie Chouinard ha sido recientemente nombrada como directora de danza de la Bienal de Venecia para el periodo 2017-2020. En 2007, fue nombrada Oficial de la Orden de Canadá. También ha recibido varios premios por su destacada contribución al mundo de la danza, en particular, y las artes, en general. En 2006 recibió el Gran Premio del Consejo de las Artes de Montreal por bODY_rEMIX / gOLDBERG_vARIATIONS; el Centro Nacional de las Artes, como parte del Premio del Gobernador General de Artes Escénicas Premios en Ottawa en 2003 y el premio a la coreografía por la Sociedad de autores y compositores dramáticos (SACD), en París. En 2000, ganó el premio Bessie en Nueva York por el conjunto de su obra y en 1994 el Premio Barco de papel en Glasgow por La Consagración de la primavera, interpretación de la música de Stravinsky que fue representada, desde 1994, en un programa doble junto al Preludio a la Siesta de un Fauno, con música de Debussy. Con su evocativo poder y su energía visceral, el programa tuvo un enorme impacto.

Información general
Fecha: del 26 al 28 de julio de 2016
Sala: Naves del Español - Sala Fernando Arrabal
Dirección: Matadero Madrid. Paseo de la Chopera 14
Horario: 21 h.
Precio: 12 €.
Más información: www.veranosdelavilla.com

martes, 28 de junio de 2016

José Medina Galeote en la Galería Fúcares Almagro

Augsburgo-Almagro / Almadén-París es una revisión de la Historia a través de las microhistorias, de episodios que, al poner el foco sobre ellos y relacionarlos, adquieren una nueva dimensión. Éste es un proyecto heredero de la exposición Guernica-AlexanderPlatz, desarrollada por José Medina Galeote y Juan Francisco Rueda en la Galería Isabel Hurley en 2014 (septiembre-noviembre). A diferencia de aquella, en ésta no se tensiona el relato historiográfico con microhistorias cercanas a la leyenda, con acontecimientos no tomados en consideración y que desde los márgenes de la Historia revelaban zonas obscuras o intencionadamente inadvertidas. Desde la práctica art&iac ute;stica y el comisariado, en un ejercicio a cuatro manos, se trazaba un nivel en el que esos episodios, convenientemente enunciados desde la fabulación, adquirían una condición resbaladiza que sumía al espectador/lector en un incierto espacio entre la verdad y la ficción. En esta ocasión no se pretende poner en cuarentena el relato histórico asumido como real o único, ni siquiera tensionarlo revelando pormenores novelescos, sino bucear en distintos episodios alejados en el tiempo que tienen como elemento, ya sea principal o secundario, al mercurio de Almadén. Éste se convierte en una suerte de eje intemporal desde el cual ver idas y venidas de la Historia. El mercurio sirve para trazar una cartografía, para fijar una constelación de emplazamientos que actúan como figurados vértices de un escenario en el que la suma de acontecimientos inconexo s o separados por siglos, adquieren, en el encuentro inesperado de es te espacio de reconstrucción —o de rescritura— que es la exposición, un nuevo sentido, o cuanto menos, nuevas perspectivas.

Augsburgo-Almagro / Almadén-París. Flujos e idas y vueltas nace de la oportunidad de desarrollar una exposición en la histórica Galería Fúcares de Almagro. Precisamente, el nombre de la galería y la ubicación funcionan como detonantes para el desarrollo que toma la propia propuesta. Fúcares es la castellanización del apellido Fugger, dinastía de banqueros alemanes, radicados en Augsburgo, que prestaron apoyo económico para la llegada al trono de Carlos I en 1516. A cambio, el nuevo monarca español concedía a los banqueros alemanes, entre otras muchas concesiones, el preciado negocio del mercurio de las minas de Almadén. Los Fugger, con la incorporación del azogue , ampliaban su emporio minero. Esta concesión llevaría a fijar en la vecina Almagro el centro de operaciones y distribución. Este movimiento ya implica un flujo, el de la salida de una de las fuentes de riqueza para la llegada de un nuevo monarca que, en su propia figura, condensaba distintas tensiones territoriales —una más de las muchas cartografías que se deslizan en este flujo histórico ahora recreado. No podemos obviar cómo las minas de mercurio jugaron, durante ciertos periodos de nuestra Historia, un papel de arma de represión y castigo, ya que se enviaba a trabajar en ellas a muchos condenados y se represalió a la etnia gitana con el obligatorio trabajo en ellas. El flamenco, como memoria del pueblo calé, lleva marcado aquel episodio con la musicalidad de la toná: Los gitanitos del Puerto, / fueron los más desgraciaos, / que a las minas del Azogue, / se los llevan sent enciaos. Esto es, cómo el poder y la riqueza de los Estado s se asientan en demasiadas ocasiones sobre el dolor y la injusticia de sus ciudadanos, que adquieren, más que nunca, la condición de súbditos.

Frente a ese itinerario que lleva de Augsburgo a Almagro, también con el mercurio como elemento esencial, se traza otro, en parte, contrapuesto: Almadén-París. Muchos de los bienes y de las riquezas nacionales sufrieron a lo largo de los siglos procesos administrativos que hicieron que fueran explotados y comercializados por empresas extranjeras. La llegada de la II República vino a nacionalizar muchos de ellos, especialmente los estratégicos. Cuatro siglos más tarde, en 1937 y en plena Guerra Civil, el preciado mercurio de Almadén (suponía aproximadamente un tercio de la producción mundial) era una de las principales fuentes de riqueza del país y la más importante en manos del gobierno republicano. Tanto fue así que, desde su origen, el proyecto del Pabell&oac ute;n de la República en París contaba con la presencia de una fuente de mercurio de Almadén. Ésta iría acompañada, en otro nivel del edificio de Lacasa y Sert, de paneles informativos y de los tan característicos fotocollages que Josep Renau creó para, además de ilustrar la importancia del mismo y de otros bienes y aspectos de la cultura española, poner en valor la causa republicana. La presencia del mercurio no sólo buscaba actuar como refuerzo de la propia República, sino que intentaba evidenciar cómo su valor estratégico había hecho que, en plena carrera armamentística, la Alemania nazi hubiera apoyado al bando nacional para, de ese modo, poder acceder al mineral, tal como ocurría con otros minerales que desde la Península tomaban el camino del país germano, como el wolframio. Tras un proceso complejo y tras desestimar la fuente prevista, absolutamente extemporánea para con el lengu aje del conjunto y para con la visibilidad de la misma ante Guernica de Picasso, finalmente y contraviniendo una de las normas del comisariado del pabellón, es encargada a Alexander Calder, quien creó una pieza absolutamente icónica que pronto, por lo que tenía de hipnotizador el proceso por el que el líquido plateado iba cayendo de bandeja en bandeja, se convirtió en una de las grandes atracciones del pabellón español. Los 200 litros que viajaron de Almadén a París actúan, entonces, como episodio —digamos— contrapuesto al de Carlos I, aunque, en esencia, remiten a un mismo escenario: el del control del mercurio como estratégico aval. Asimismo, estos flujos e idas y vueltas, en tiempos distintos, revelan cómo, con el mercurio como elemento de fondo, el país estuvo en juego y cómo se basó parte de su proyección exterior.

La pintura de José Medina Galeote, que bien podría ser llamada topográfica, permite recrear numerosas cartografías en las que se realzan muchas de las poblaciones que emergen como hitos en este cruce de episodios históricos, como puertos de salida, destino y llegada. Su estética y estrategia, tan volcadas al camuflaje, adquiere en proyectos como éste un indudable sentido semántico, como suerte de juego de ocultación/revelación de microhistorias que se resignifican al ser confrontadas. Asimismo, Medina Galeote ha creado en esta ocasión un código cromático en clara alusión al color del mercurio, al tiempo que, además de introducir la figuración de una manera más rotunda que en otros proyectos, ha imprimido a su tradicional vocab ulario un dinamismo que cabe ser relacionado con el fluir del mercurio, el del propio mineral, como vemos en la fuente de Calder, como los flujos históricos que provoca su explotación, comercialización e interesado uso político.

Como en Guernica-AlexanderPlatz, y atendiendo a la propia historia del arte, el creador parafrasea varios hitos artísticos que aquí adquieren el rol de elementos protagonistas. Serían los casos de la propia fuente del pabellón español, de este edificio o de un tapiz del siglo XVI de un conjunto que narra la vida de Mercurio. Éste, además, abre un nuevo ámbito en el que visibilizar esas idas y vueltas. El tapiz, que se parafrasea pero se modifica para, aprovechando su consagración a Mercurio, introducir la figura de Carlos I, ejemplifica el comercio de la lana castellana, enviada por puertos como el de Bilbao a Flandes para su transformación en suntuosos tapices que, de vuelta en España, se incorporaban al patrimonio. Pero ése es otro flujo, otra mi crohistoria, y debe ser contada en otra ocasión.

Texto:  Juan Francisco Rueda, Comisario de la exposición.

Augsburgo-Almagro / Almadén-París. Flujos e idas y vueltas
Lugar: Galería Fúcares-Almagro, San Francisco 3, Almagro
Fecha: del 25 de junio al 15 de octubre de 2016
web: www.fucares.com

miércoles, 22 de junio de 2016

La Fundación Telefónica deposita su colección cubista en el Museo Reina Sofía para un período de cinco años renovable

El director del Museo Reina Sofía, Manuel Borja-Villel, y el Vicepresidente ejecutivo de Fundación Telefónica, Emilio Gilolmo, han firmado un convenio de depósito en comodato de bienes culturales a favor del Museo mediante el cual la colección cubista, uno de los núcleos de mayor relevancia de la colección de arte de Telefónica, compuesta por 33 obras, fechadas entre los años 1912 y 1933, se incorporan a la colección del Reina Sofía por un periodo de cinco años, renovable. 

Fruto de este acuerdo de colaboración se podrá ver en las salas del Museo una de las más importantes colecciones cubistas existentes en España que recorre, tanto los años centrales de este movimiento, como experiencias de décadas posteriores y ponen de manifiesto la pluralidad de las propuestas y técnicas a lo largo del tiempo. 

Las obras objeto de este depósito han formado parte de la exposición La Colección Cubista de Telefónica, que en los últimos años ha estado viajando por numerosas ciudades de dentro y fuera de España y ha alcanzado la cifra de más de 800.000 visitantes. Tras este acuerdo, son ya un total de 60 obras de indudable relevancia las que Telefónica y Fundación Telefónica dejan depositadas en el Museo ya que, fruto de un acuerdo firmado en 2002, 27 obras ya están depositadas en el Museo (obras de Chillida, Tàpies, Luis Fernández y el propio Juan Gris).

Además de por la calidad intrínseca de la selección, para el Reina Sofía es de excepcional interés la aceptación de este nuevo conjunto porque supondrá un refuerzo a su colección cubista. Esto permitirá una lectura más completa en las salas dedicadas a la ruptura cubista del espacio, o a la denominada Juan Gris. La reordenación de la mirada moderna. 

También es importante la incorporación de trabajos de artistas hasta el momento no representados en la colección, como Huidobro, Louis Marcoussis o Jean Metzinger, entre otros. Destacan por su relevancia cinco de Juan Gris, (fechados entre 1918 y 1926-27) considerado por muchos especialistas el refundador del cubismo y sin duda el representante de una nueva definición del movimiento, en la que estuvieron también implicados numerosos artistas que adoptaron el lenguaje cubista como María Blanchard , Vicente Huidobro, Albert Gleizes, Jean Metzinger o André Lhote. También hay que destacar la valiosa aportación de estas obras a la experiencia de la modernidad en Latinoamérica, uno de los núcleos clave en la colección del Museo. Sirva como ejemplo que Xul Solar incorpora junto al cubismo otras influencias o que el brasileño do Rego Monteiro, postcubista con una economía cromática y sintética, está también influido por las raíces primitivas de Brasil.

Esta selección también pone de manifiesto la influencia que Juan Gris y el movimiento cubista ejercieron en la formación de la modernidad artística española y latinoamericana (Barradas, Do Rego, Huidobro, Torres-García, Emilio Pettoruti…). Estos artistas y poetas que participaron del cubismo tuvieron un papel principal en la modernización del arte español y latinoamericano transportando y transformando el movimiento a ambos lados del Atlántico. Cabe mencionar los casos del poeta Vicente Huidobro o del pintor Joaquín Torres-García; ambos forman parte de una tradición universalista en la órbita de un clasicismo, que deriva de los postulados de Juan Gris, quién a través de su faceta teórica y literaria le lleva a ser el mentor del cubismo literario de Huidobro. El cubismo de Gris también influirá en el ultraísmo, o primera vanguardia española. Con el tiempo germinará en el universalismo constructivo de Joaquín Torres-García. Son estilos de síntesis que simplifican las formas y promueven las relaciones geométricas abstractas sobre una estructura que otorga unidad a la obra.

Pilar Albarracín en el CAC Málaga

En la decena de obras que forman parte de la exposición Ritos de fiesta y sangre de Pilar Albarracín se pueden ver esculturas, instalaciones, bordados, fotografías y vídeos. La artista invita al espectador a que se adentre en los estereotipos de la cultura española, pero desde una perspectiva diferente. Con ironía y haciendo referencia a la fiesta y el folclore, Albarracín interpreta tópicos mundialmente conocidos para hacer una crítica sobre cómo ciertos clichés perviven en el imaginario colectivo. Su trabajo no deja indiferente al espectador, ya que se encuentra ante situaciones con un poder de la imagen latente y en el que subyacen elementos descontextualizados con una fuerte carga simbólica. Actualmente, vive y trabaja entre Sevilla y Madrid.

“Mis ideas las reflejo en mi obra; existe la creencia de que como artista no te puedes equivocar, pero yo me siento libre. La espontaneidad se ha perdido mucho”, aclara Pilar Albarracín (Sevilla, 1968) cuando explica su trabajo. En Ritos de fiesta y sangre, la artista lleva a cabo un recorrido por sus trabajos realizados en los últimos 15 años. Los estereotipos y clichés andaluces son interpretados desde una perspectiva distinta, que se mueve entre la crítica y la ironía. Pilar Albarracín aborda en su obra temas como las desigualdades sociales, la identidad femenina o la violencia. Recurre a elementos conceptualmente sencillos, pero con una fuerte carga emocional, provocando diferentes sensaciones en el espectador, que no permanece indiferente ante lo que contempla en la sala expositiva.

Para Fernando Francés, director del CAC Málaga y comisario de la muestra: “Pilar Albarracín recoge estos estereotipos del pasado y los reinterpreta en el presente, pero con una advertencia: una herencia cultural llevada al límite encuentra desenlaces inesperados. En la fiesta también hay drama, en lo tradicional también se encuentra vestigios modernos de existencia. Ni una acción ni la otra son excluyentes. En los ritos mantenidos durante siglos de existencia reside la capacidad de crear, como actos que se heredan, que se repiten continuamente, que forman parte de la herencia cultural que perviven en las sociedades actuales. [...] En este axioma existe una tensión que se resuelve de forma conceptual, a través de la imagen, que tiene un papel preponderante y lo que se proyecta a través de ella tiene un alcance más allá de lo que representa. La artista escoge entre los símbolos de la cultura popular y se posiciona ante ellos, cuestionando la autenticidad que le otorga el paso del tiempo. De repente, aquello que ha sido excusa o pretexto para definir unas señas de identidad se desmorona ante los ojos del espectador, una vez que ha sido manipulado por la artista. Y, además, lo hace de una manera violenta, como si bajara el telón del teatro de golpe”.

La artista multidisciplinar trabaja con los vídeos, fotografías, instalaciones, performances, esculturas, dibujos y bordados para exponer su visión sobre asuntos que le preocupan. El uso del color, sobre todo la gama de los rojos, persigue captar la atención del espectador de la sala y provocar diferentes emociones. En la artista sevillana, los estereotipos y la imagen del vernáculo andaluz adoptan una posición diferente a la festiva, para convertirse en una forma de denunciar el reparto desigual de roles en la sociedad, bien sea por motivos de género o por otras razones, como las minorías étnicas. La artista ejerce una crítica social y cultural en las que se sirve del humor y la tragedia a partes iguales para hacer efectiva su denuncia. A lo largo de su trayectoria ha sabido reinterpretar los diferentes códigos a partir de los cuales realiza su trabajo, siempre con una visión sarcástica de la realidad. Pilar Albarracín recurre al poder de las imágenes tradicionales, transformando elementos que la convierten en símbolos actuales, como en la instalación El Toro (2015).

En Asnerías (2010) la artista emplea la carga simbólica del animal para esta instalación. Al asno se le atribuyen diferentes características, aunque siempre se le ha identificado con un animal torpe y de escasas cualidades intelectuales. La artista recrea una escena en la que un asno, sobre una montaña de libros, lee atentamente un ejemplar. De esta manera, Pilar Albarracín ridiculiza el exceso de vanidad que son característicos de ciertos ambientes artísticos, equiparando al burro con el experto en arte. En otra de sus instalaciones, el animal también es empleado para enfatizar en el cambio de roles de la sociedad actual (Pavos Reales, 2010). A través de un ave, en este caso, el pavo real, la artista visualiza la inversión de los géneros masculinos y femeninos, despojando al macho de las vistosas plumas, el elemento que más lo identifica, y vistiendo con ellas a la hembra. Por último, el mundo animal y la relación que se establece entre el hombre y la naturaleza, pero desde la sumisión de la bestia a la acción humana, se visualiza en el documental Padre Padrone (2010).

El bordado como práctica artística casi en exclusiva femenina está presente en varios trabajos de Pilar Albarracín. En la serie Paraísos Artificiales (2001) o en Guapa (2015) recurre a esta técnica con la intención de otorgarle una mayor importancia a una técnica artística ancestral ligada al universo femenino, pero, a juicio de la artista, excluida injustamente de las Bellas Artes.

La ironía que emplea en sus trabajos a veces se contrapone a la rabia, otras de las emociones que queda retratada en su obra aludiendo a tiempos pasados, pero con continuidad en el presente. Al recurrir a estos sentimientos encontrados, la artista hace una crítica de la cultura popular y la censura, que aún pervive en ciertos ambientes (Prohibido el cante, 2001-2013).

Pilar Albarracín (Sevilla, 1968) obtuvo en 1993 la Licenciatura en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla. Es una de las artistas contemporáneas más controvertidas del panorama nacional y con un gran reconocimiento internacional. En 1997 expuso por primera vez en Madrid y Sevilla, ciudades en las que actualmente vive y trabaja. A partir de entonces, su trabajo se ha podido ver en importantes exposiciones, tanto colectivas como individuales, en galerías y museos de todo el mundo, como el Musée d’Art Moderne de la Ville de Paris; el Hamburger Bahnhof de Berlín; el PS1 del MoMA en Nueva York; el Istambul Modern Sanat Müzesi de Estambul; el National Center for Contemporary Arts de Moscú o el Museo Kiasma de Helsinki. También ha participado en las bienales de Venecia, Busan (Corea), Moscú, Sevilla, entre otras.

Pilar Albarracín. Ritos de fiesta y sangre
Lugar: CAC Málaga 
Dirección: Calle Alemania, S/N, 29001 Málaga
Fecha: del 17 de junio al 18 de septiembre de 2016
web: www.cacmalaga.eu

martes, 14 de junio de 2016

Picasso litógrafo y militante

La Fundación Picasso. Museo Casa Natal muestra al Picasso grabador de la mano de Miguel Orozco, autor de Picasso litógrafo y militante, el quinto volumen de la colección Ensayos, que dirige el poeta Rafael Inglada. Picasso litógrafo y militante ha sido presentado por su autor, con la presencia de la delegada de Cultura, Gemma del Corral y del director de la Agencia Pública para la gestión de la Casa Natal de Pablo Ruiz Picasso y otros equipamientos museísticos y culturales, José María Luna.

Picasso litógrafo y militante, del escritor y coleccionista Miguel Orozco, es una visión del Picasso grabador durante sus años de mayor pujanza de compromiso político. El autor ofrece, además, una amplia información de tiradas, precios y ventas de muchas de las litografías que pertenecen a la Fundación Picasso. Museo Casa Natal.

Orozco presenta con Picasso litógrafo y militante el primer catálogo razonado y comentado de las litografías del malagueño, y revela por primera vez cómo y por qué Pablo Picasso acudió en noviembre de 1945 al taller de litografía de Fernand Mourlot, iniciando así una carrera de casi mil obras catalogadas y otros cientos no recensadas. Para hacerlo, el autor ha debido saltar por encima de la voluntad del pintor, que hizo en vida todo lo que pudo por ocultar los detalles de su iniciación litográfica.

Dado que el pintor inició su obra litográfica con Mourlot un mes después de afiliarse al Partido Comunista y que buena parte de su obra tuvo una finalidad militante, el libro constituye asimismo un relato de sus relaciones con el partido y con las causas progresistas. 

El autor revela, también por primera vez, la dificultad que implicó la relación entre artista e ideología. Descubre por ejemplo que, para desembarazarse de la presión que el partido le imponía para abrazar el estilo del realismo socialista -y también para mofarse de él- Picasso creó de la nada en 1948 toda una estética basada en signos arbitrarios. El alfabeto de esa estética son las 125 litografías del libro Le Chant des Morts, una de las joyas de la colección de la Fundación Picasso de Málaga.

ENSAYOS
Ensayos es una colección dirigida por Rafael Inglada y editada por la Fundación Picasso. Museo Casa Natal y el Ayuntamiento de Málaga. Los otros cuatro volúmenes aparecidos son Pintura y creación en la cerámica de Pablo Picasso (2007), de Salvador Haro González; Procesos artísticos y obra de Picasso. Una visión desde la práctica artística (2012), volumen dirigido y coordinado por Salvador Haro González; Dibujantes con París al fondo. Picasso y las revistas ilustradas (2014), de Inocente Soto Calzado; y La certeza inmóvil. El Montmartre que vio Picasso (2014), de José Luis Rodríguez de la Flor, con la colaboración de Beatriz Trueba.

MIGUEL OROZCO
Miguel Orozco (Madrid, 1953) es politólogo y periodista. Inició su carrera en 1974 como corresponsal en África de Actualidad Política Extranjera, donde coincidió con el actual director de El País Antonio Caño o Félix Gil, entre otros. A su vuelta a España, y al tiempo que actuaba como corresponsal diplomático de publicaciones extranjeras como New African o To the point International, escribió en Triunfo, La Calle, e Historia 16. Entre 1976 y 1986 fue además analista de temas africanos del diario El País.

En 1986 se incorporó en Bruselas a la Comisión Europea, que año y medio más tarde lo envió como Agregado de Prensa y jefe de información a la embajada de la UE en Tokio, Japón, donde dirigió también su revista mensual Gekkan EC. A su vuelta a Bruselas en 1993, fundó una publicación de información internacional para los diplomáticos comunitarios, Sources Say..., que dirigió durante 19 años hasta su jubilación anticipada en 2012. 

Orozco ha coleccionado arte desde los años 80, y en los 90 centró su interés en la obra gráfica y los libros de artista de los grandes maestros del siglo XX. En su actividad como coleccionista conoci'o a los principales expertos y estableció relaciones -a menudo de amistad- con los mejores marchantes de la especialidad, como el ruso-americano Arik Verezhensky y los del entorno de la Rue de Seine de París, próxima al estudio de Picasso en el Barrio Latino, donde surgió el gremio en los años 50. Entre ellos estaban Lucien Désalmand, de la histórica Galerie Arenthon; Yves Lebouc, de la Bouquinerie de l'Institut; Noëlle Prejger de la Galerie 27 -hija del chatarrero con el que Picasso realizó sus esculturas de metal- o Anne Pfeffer de la galería Belle & Belle.

Desde su jubilación, Orozco se dedica a plasmar en libros lo que ha aprendido en las últimas décadas sobre el auge de la obra gráfica en la segunda mitad del siglo XX. El primer fruto es el actual libro sobre Picasso, y seguirá otro sobre las Constelaciones de Joan Miró.