lunes, 11 de septiembre de 2017

Los derechos de los animales centran este año la convocatoria abierta para artistas de WE ARE FAIR!

La Feria Internacional de Arte Emergente de Madrid WE ARE FAIR!, cuya segunda edición se celebrará los próximos días 20, 21 y 22 de octubre en el Centro Cultural Conde Duque, ha abierto su convocatoria libre para artistas SUSPENDed2, que en esta ocasión estará dedicada a la defensa de los derechos de los animales. 
SUSPENDed2 recibe este nombre porque al igual en la primera edición, las piezas estarán colgadas de una estructura en las alturas. La convocatoria es libre y gratuita para artistas individuales y colectivos de todas las nacionalidades, el único requisito es ser mayor de edad. Los interesados pueden presentar sus obras originales hasta el 9 de octubre de 2017. Como novedad este año, las piezas se podrán vender a un precio único de 100 euros (impuestos incluidos) y los beneficios serán íntegros para el autor. 

La convocatoria está abierta a las siguientes técnicas: fotografía, collage, pintura, dibujo, impresión, poesía visual, relato corto y poesía. En cuanto a las dimensiones, las piezas deben tener un único formato de tamaño A4 y en caso de estar enmarcadas, 230*317 cm. El conjunto no podrá superar el peso de 400 gramos por motivos de estabilidad del montaje. Aquí están las bases con todos los detalles de la convocatoria.

En esta ocasión, SUSPENDed ha unido sus fuerzas a la entidad CAPITAL ANIMAL, una asociación sin ánimo de lucro que se constituye en una plataforma organizativa y de gestión de proyectos artísticos y culturales para la defensa de los derechos de los animales. Cuenta con cinco responsables y el asesoramiento de un comité de expertos. Uno de sus creadores es el director del Centro Andaluz de la Fotografía, Rafael Doctor: 

“Para Capital Animal esta colaboración es importante ya que nuestro objetivo es entender que el espacio del arte debe ser un campo de batalla donde trabajar para conseguir un mundo más justo en las relaciones que mantenemos los animales humanos con los no humanos.

El arte, como reflexión de un ser en un momento concreto, no puede ser ajeno al drama animal en el que sustentan todo el sistema económico de nuestro mundo. Desde Capital Animal soñamos con artistas para los que esta cuestión es esencial. Queremos que las obras de arte sean gritos para un mundo más amplio y más justo para todos”.

jueves, 7 de septiembre de 2017

La Fundación Focus convoca una nueva edición de su Premio Internacional de Pintura

La Fundación Focus ha convocado una nueva edición del Premio Internacional de Pintura Focus, al que puede optar cualquier artista, profesional o amateur, mayor de 18 años, que no haya obtenido premio o accésit en convocatorias precedentes. El plazo para presentar las inscripciones previas finaliza el 19 de septiembre de 2017.

Tanto la temática de la obra como la técnica pictórica elegida por el autor son libres. Cada artista podrá presentar una única obra, original y que no haya sido presentada a otros certámenes ni a convocatorias anteriores de este Premio. Las dimensiones de la misma serán como máximo 200 x 200 centímetros y, como mínimo, 73 x 60 centímetros.

Las inscripciones pueden enviarse por correo electrónico a la dirección premiodepintura@fundacionfocus.com; por correo certificado con acuse de recibo o entregarse en el domicilio de la Fundación Focus (Hospital de los Venerables, Plaza de los Venerables, 8 41004, Sevilla), indicando en el sobre “Premio de Pintura Focus 2017”. 

Tras la finalización el concurso se publicará un catálogo digital en la web de la Fundación con las obras de los finalistas. Asimismo, la obra ganadora se expondrá en el Hospital de Los Venerables.

De larga tradición y reconocido prestigio, el Premio Internacional de Pintura Focus, que viene celebrándose desde 1983, está dotado con 12.000 €. En la pasada edición, resultó ganadora la artista Ana Barriga Oliva, por su obra Viva el vino. El jurado estuvo compuesto por Juan Bosco Díaz-Urmeneta, Juan Carrete Parrondo, Juan Fernández Lacomba, Carmen Laffón de Escosura, Guillermo Pérez Villalta, Manuel Sánchez Arcenegui, Juan Suárez Ávila y presidido por Anabel Morillo León, directora general de la Fundación Focus.

Este premio internacional refuerza el compromiso de la Fundación por el arte contemporáneo y con las inquietudes y afanes de sus creadores, contribuyendo a generar un intercambio de experiencias artísticas más allá de nuestras fronteras. Además, el Premio Internacional de Pintura supone una experiencia única al estar abierto a artistas reconocidos y a jóvenes valores.

Las bases completas de la convocatoria están disponibles en la página web: http://www.fundacionfocus.com/export/sites/focus/resources/pdf/bases_pintura_2017_esp.pdf

El CAC Málaga presenta el vídeo Children’s Crusade del artista austriaco Markus Schinwald

El Centro de Arte Contemporáneo de Málaga presenta el vídeo del artista austriaco Markus Schinwald titulado Children’s Crusade, 2004. El Espacio 5 del centro acoge esta obra que puede visionarse hasta el 5 de noviembre de 2017. Children’s Crusade, 2004 describe el fenómeno del histerismo de masas a través de una marioneta creada por el artista que es seguida por un grupo de niños cantores totalmente aturdidos.

La obra de Markus Schinwald (Salzburgo, Austria, 1973) es interdisciplinar, abarca la danza, el teatro, el vídeo, la pintura, la performance y la escultura. El trabajo del artista austriaco está muy influenciado por los mitos, el psicoanálisis y por la propia Historia del Arte. Su obra es amplia y se centra en diferentes significados tanto culturales como sociales, tomando siempre como referencia el cuerpo humano. Este estudio del cuerpo tiene como fruto la perfección de sus famosos personajes que expresan tristeza o enfado, interés o abandono, o simplemente nada, una falta total de emociones.


El vídeo expuesto Children’s Crusade, 2004, de 2’30’’ minutos de duración, se inspira en el cuento popular de El flautista de Hamelín. En la proyección de Markus Schinwald se aprecia una ciudad contemporánea, donde una marioneta trajeada (obra del artista) pasea por la ciudad mientras sus expresiones faciales van cambiando. Mediante una intervención en su cara, se aprecia una ventana que gira mostrando los sentimientos de la marioneta. Un grupo de niños persigue a este extraño personaje a través de ciudades, llanos, bosques, mientras cantan la pieza de Benjamin Britten Opus 82 (Children’s Crusade). Schinwald escoge para su obra la versión original de la leyenda, en la que el flautista por venganza, dirige a los niños al agua, donde morirán ahogados como las ratas. Así, el último fotograma que el artista muestra en el vídeo es un óleo de pinceladas muy gruesas que muestran un mar agitado.

La Cruzada de los niños es un tema que a Schinwald siempre le ha interesado. La Cruzada Infantil o Cruzada de los Niños fueron una serie de acontecimientos reales y ficticios sucedidos en 1212, tras la Cuarta Cruzada de 1202-1204. Existen muchos testimonios contradictorios y los hechos reales son aún objeto de debate entre los historiadores. Investigaciones recientes demuestran que existieron dos expediciones o desplazamientos de personas (de todas las edades) en 1212 en Alemania y Francia, cuya similitud pudieron inspirar a los cronistas para elaborar el mito. Para el artista, ciertos detalles de las diferentes versiones coinciden con precisión, mientras las otros no lo hacen, creando una especie de “hueco" que le interesó. Entonces unió el “cuento histórico” con el mito de El flautista de Hamelín, ya que se encuentran muy cercanos demográfica y cronológicamente. Children’s Crusade, 2004, describe el fenómeno del histerismo de masas. Macabro y, al mismo tiempo, sumamente delicado. Las obras de Markus Schinwald siempre tienen un fuerte efecto psicológico que intriga a quien lo observa, originando preguntas sin respuesta.

Schinwald ha expuesto de manera individual en la Galerie Thaddaeus Ropac, Paris, Francia, 2016; Magasin III, Estocolmo, Suecia, 2015; CCA Wattis Institute for contemporary arts, San Franscisco, California, Estados Unidos, 2014; La Triennale di Milano, Milán, Italia, 2014; M museum Leuven, Leuven, Bélgica, 2014; CAPC, Burdeos, Francia, 2013; Palais de Tokyo, Paris, Francia, 2013; Gallery Yvon Lambert, Paris, Francia, 2012; La Conservera Centro de Arte Contemporáneo, Murcia, España, 2012; Gallery Gió Marconi, Milán, Italia, 2012; Lentos Museum, Linz, Austria, 2011; Kunstverein Hannover, Hannover, Alemania, 2011; Yvon Lambert, New York, Estados Unidos, 2010; el Kunsthaus Bregenz, Austria, 2009; en el Hall of Art, Budapest, Hungría, 2009; Migros Museum of Contemporary Art, Zúrich, Suiza, 2008; Thyssen-Bornemisza Art Contemporary Viena, Austria, 2007; Museo de arte de Aspen, Colorado, EEUU, 2006 Y Frankfurter Kunstverein, Fráncfort, Alemania, 2004. Además de sus marionetas son muy conocidas las obras pictóricas y grabados antiguos que interviene sumándoles máscaras, vendas y todo tipo de artefactos metálicos que parecen joyas ortopédicas que le dan un toque inquietante a la obra. Sus trabajos se encuentran en numerosas colecciones internacionales, como en la Tate Modern de Londres, Musée d'Art Moderne, París, Kunsthaus en Zúrich, Museo de Israel en Jerusalén y en el MUMOK de Viena. Representó a Austria en 2011 en la 54 edición de la Bienal de Venecia.

Más información: http://cacmalaga.eu/

David Bestué y la colección de Soledad Lorenzo inauguran la temporada expositiva en el Museo Reina Sofía

El Museo Reina Sofía comienza la temporada expositiva el día 12 de septiembre con el último trabajo de David Bestué, titulado Rosi Amor, y continúa el 25 de septiembre con Punto de encuentro, la primera parte de la exposición organizada para mostrar una selección de las obras que la galerista Soledad Lorenzo depositó temporalmente –con promesa de legado al Estado español- en 2014 en el Museo. La segunda, Cuestiones personales, será presentada en diciembre.

El próximo martes 12 de septiembre a las 12:30 h., el Museo Reina Sofía presenta, dentro del Programa Fisuras, el último trabajo del artista David Bestué (Barcelona, 1980) que lleva por título Rosi Amor. Acompañado del director del Museo, Manuel Borja-Villel, atenderá a los medios de comunicación interesados en conocer su nueva propuesta.

Con este trabajo, Bestué lleva a cabo una investigación material y formal a partir de tres técnicas escultóricas: el corte láser, el molde y la reutilización de elementos de diferentes épocas, evocando con ellos tres lugares diferentes —los barrios madrileños de Las Tablas y Vallecas, y el Monasterio de El Escorial— que se corresponden a su vez con las ideas de lo empresarial, lo popular y lo histórico.

Por otro lado, el lunes 25 de septiembre, a las 11.00 h., se presentará Punto de encuentro, la primera parte de la exposición que el Museo Reina Sofía ha organizado para mostrar una selección de obras de la colección que la reconocida galerista Soledad Lorenzo depositó temporalmente –con promesa de legado al Estado español- en 2014 en la institución. La segunda, Cuestiones personales, será presentada el próximo diciembre. 

El discurso de Punto de encuentro aborda los conceptos de espacio y el universo de la geometría y reúne unas 70 obras de 14 artistas, todos ellos españoles: Palazuelo, Tàpies, Soledad Sevilla, Badiola, Irazu, Prego, Euba, la escultora Ángeles Marco, Guillermo Pérez Villalta, Perejaume, Juan Uslé, José María Sicilia y Victoria Civera.

Asistirán a la rueda de prensa la galerista Soledad Lorenzo y los comisarios de la exposición, Manuel Borja-Villel y Salvador Nadales.

Más información: www.museoreinasofia.es

jueves, 27 de julio de 2017

Allan Kaprow. Comfort Zones en el CA2M

En junio de 1975, hace exactamente 42 años, Allan Kaprow realizó el happening Comfort Zones en la Galería Vandrés de Madrid. El acto consistió en ocho protocolos para parejas, mostrados en un momento en el que la expresión de la intimidad todavía permanecía coartada por un régimen autoritario.

La muestra que presenta el CA2M rescata este capítulo fundamental de la historia de las galerías madrileñas, que contribuyó a la normalización de la innovación en el campo del arte contemporáneo. La exposición reconstruye, a partir de esta anécdota aparentemente menor, la historia del riesgo y la sincronización internacional del mercado del arte español, en un tiempo sociopolítico convulso marcado por el ocaso del régimen franquista.

En Madrid, la Galería Vandrés −dirigida por Fernando Vijande, Gloria Kirby y Marisa Torrente− era uno de los lugares de encuentro de artistas, poetas, músicos, coleccionistas y empresarios del momento. Otras galerías de arte como Buades, Egam, Edurne y Sen, a las que habían inspirado las más veteranas Juana Mordó, Biosca y Theo, jugaron en los años setenta y luego en los ochenta, un papel fundamental a la hora de abrir la cultura a nuevas disciplinas y formatos. Era una década de experimentación y las tendencias creativas pasaban por una reformulación en sus conceptos. Pero la Galería Vandrés destacaba por su capacidad de generar atención: en 1973, la policía había clausurado en esta sala la exposición homenaje a Picasso La Paloma, en la que Alfredo Alcaín exponía un maniquí desnudo; la muestra se volvió a abrir a los pocos días, después de que al maniquí se le pusieran unas bragas.

Fernando Vijande −primero desde Vandrés y luego desde su galería homónima, donde organizaría la mítica exposición de Andy Warhol en 1983− asumió la interdisciplinariedad característica de esos años con un perfil internacional. En España, las disciplinas performativas se fraguaron alrededor del grupo ZAJ y de artistas vinculados al Centro de Cálculo, como Yturralde o Alexanco. En esa tradición incipiente, Vijande organizó en Vandrés performances de Charlotte Moorman o Michael Buthe, junto con muestras de sus artistas nacionales.

En 1975, Vijande invitó a Allan Kaprow a desarrollar un happening para la galería. De esa propuesta nace Comfort Zones, que se realizó los días 10 y 11 del mes de junio. El título alude a las burbujas espaciales e invisibles que creamos inconscientemente alrededor de nuestro cuerpo en relación a los otros, y a la posición que este establece a la hora de delimitar las fronteras de nuestras zonas de confort.

Aunque fueron siete parejas las que interpretaron el happening, la película Comfort Zones, transferida a formato digital, solo retrata la actividad llevada a cabo por dos performers: los componentes del grupo Body, Mario Costas y Esther Llorden, un colectivo de performance habitual de la Galería Vandrés, en el que también participaba como miembro activo el hoy comisario y crítico de arte contemporáneo Mariano Navarro, que en esa ocasión actuó como asistente de cámara del fotógrafo que filmó la película, David Seaton, pintor y también colaborador habitual de la galería.

En Comfort Zones los factores temporal y espacial jugaban un papel determinante en la acción: la palabra clave now (ahora), pronunciada alternativamente por cada uno de los miembros de la pareja en distintas situaciones y escenarios, establecía el momento donde cada uno alcanzaba esa zona de confort.

El material de archivo de la época articula la exposición que ahora podemos ver en el CA2M: algunas proyecciones y audios, los activity booklets (cuadernos de actividad) reunidos en aquella muestra y la maqueta original e inédita del cuaderno que acompañó a Comfort Zones, con las indicaciones del artista y sus fotografías originales –reeditado en facsímil para esta ocasión-.

A este material se añaden algunos activity booklets presentes en el archivo de la Galería Vandrés: libros de instrucciones con los que acompañaban sus happenings los performers, siempre en la idea que empieza a arraigar en los años setenta –con figuras como Joseph Beuys− de que el artista se disuelve en el público. Entre ellos: Rates of Exchange (Índices de intercambio), realizado en 1975 en Nueva York, que muestra otra cara del estudio de las relaciones de pareja, la del ámbito privado, a través de una conversación coreografiada por medio de un magnetófono; Match, que versa sobre el tiempo, en un juego de palabras entre los dos significados de su título en inglés: cerilla y pareja; Air Condition (1975), que tiene la particularidad de ser una de las pocas piezas de Kaprow concebida para un solo individuo (en su cuaderno de actividad puede leerse: «Tratar el cuerpo como el escenario de los fenómenos físicos es realmente un modo de percibirse a uno mismo»); o Routine, en la que observamos uno de los temas recurrentes en su obra: «…la gente se dedica a mirarse a sí misma en el espejo de los otros». También aquí hace una reflexión sobre el papel que juega la fotografía en su obra: «Las fotos no son un documento de la acción. La convierten en ficción. Fueron hechas y montadas para ilustrar un marco de movimientos sobre el que se puede basar una acción o conjunto de acciones». Es decir, son también instrucciones, lo que está muy ligado a su concepto de reinvención, término con el que designa las repeticiones de sus happenings.

La exposición se completa con un cuaderno de actividad posterior a la muestra, Maneuvers (1976) –donde hace un guiño a la pintura al citar a Baudelaire cuando escribe sobre su amigo Delacroix– y con un documento fundamental: Days Off. A Calendar of Happenings (Días libres. Un calendario de acontecimientos) de 1970; un calendario que documenta diferentes acciones realizadas sin motivo aparente, llevadas a cabo durante ese año, y en las que participan los amigos artistas y estudiantes de arte de Kaprow, como el luego actor, realizador y coleccionista de arte Dennis Hopper.

Todos estos materiales constituyen la base de trabajo para una serie de reinvenciones del happening que serán interpretadas en presente a lo largo del último mes de la muestra. Para la realización de esta exposición se ha contado con la generosa colaboración del Archivo Vandrés, The Allan Kaprow Estate y la Galería Hauser & Wirth.

Allan Kaprow (Atlantic City, New Jersey, 1927 − Encinitas, California, 2006) estudió arte con Hans Hoffman en Nueva York y se unió como oyente a las clases de música de John Cage en la New York School for Social Research. Pionero a principios de los sesenta del Live Art, describía sus prácticas performáticas como una representación espacial de su actitud hacia la pintura. Kaprow buscó incrementar la responsabilidad del público en el proceso artístico a través del azar y la casualidad, y utilizó la palabra happening para referirse a algo que simplemente ocurre casi sin intención: «Something that happens to happen» (algo que resulta que ocurre). El término lo utilizó por primera vez en su actividad 18 happenings en 6 partes, desarrollado en la Reuben Gallery de Nueva York en otoño de 1959.

Kaprow fue un gran agitador de la escena neoyorquina de los años sesenta y setenta y, a la vez que desarrolló su carrera como artista, contribuyó de una manera importante a la enseñanza y al estudio del arte desde su cargos de profesor asociado de los departamentos de Bellas Artes de la Rutgers University de New Jersey, la State University of New York, el California Institute of the Arts y la Universidad de California. Entre sus conferencias destaca How to Make a Happening, editada en vinilo LP en 1966 por Mass Art Inc., que se exhibe en el CA2M en su versión sonora recitada por el propio artista.

ALLAN KAPROW. COMFORT ZONES. JUNIO 1975
Del 30 de junio al 15 de octubre de 2017
Centro de Arte Dos de Mayo Comunidad de Madrid.
Comisarios: Elena Fernández Manrique y Manuel Segade

Danielle van Zadelhoff en el CAC Málaga

El Centro de Arte Contemporáneo de Málaga muestra Relatos del alma hasta 15 de octubre. La exposición reune cincuenta y cinco fotografías de Danielle van Zadelhoff que revelan la extrema sensibilidad que la caracteriza en su primera exposición en España, donde puede apreciarse sus fotografías existencialistas y de temática religiosa. Influenciada por los pintores del Renacimiento y el Barroco como Rembrandt, Caravaggio o Murillo, van Zadelhoff se centra en el claroscuro, el contraste entre la luz y la sombra. La artista emergente holandesa cuida cada detalle mostrando la luz que incide en los cuerpos y las miradas que retrata, consiguiendo que los personajes de sus obras miren en lo más profundo del espectador, descubriendo lo que parecen sus propias almas, pero que, en realidad, se trata del alma reflejada como en un espejo de la fotógrafa.

El trabajo de la artista neerlandesa se basa en el existencialismo de Sartre, Simone De Beauvoir o Willem Frederik Hermans, todos ellos, autores que la artista ha estudiado y leído. Cree firmemente, que cada persona es única, responsable de sus propios actos y del sentido personal que le da a su vida.

Los retratos de Danielle van Zadelhoff están marcados por la inspiración y el misticismo. Recuerdan a los retratos flamencos al óleo del s. XVII. El gran entendimiento del dilema de la humanidad es capturado por las cámaras y presentado por la fotógrafa. Danielle quiere mostrar las emociones de los humanos. Para ella, el arte es algo tan habitual y normal como el respirar, algo que puede parecer simple a primera instancia, pero que realmente si reparamos en todo lo necesario para respirar, además del aire, los músculos y órganos que toman parte, caemos en la cuenta en que es un hecho nada sencillo. Su fotografía es sencilla y compleja a la vez, y sus modelos no usan apenas maquillaje ni ella utiliza Photoshop para el retoque de los mismos.

Danielle retrata su personalidad, su forma de ser, sus preocupaciones y sus obsesiones. Su trabajo tiene una cualidad autobiográfica verdaderamente excepcional, tienen mucha importancia tanto el modelo como la idea de un autorretrato a través de un modelo distinto al autor. Prepara los vestidos y los peinados con la pretensión de distanciar el momento temporal del retratado. Trabaja de una manera muy instintiva, se fija en una persona que le dé buena sensación y después, intenta captar su espíritu.

Relatos del alma se divide principalmente en fotografías de temática religiosa, por un lado, y de sentimientos por otro. Pero, las fotografías de temática religiosa no solo representan personajes bíblicos, sino que Danielle retrata los sentimientos de los mismos. Admite que su trabajo está influenciado claramente por la religión, y es que ella estudió en un colegio protestante y pasaba mucho tiempo con su abuela, de religión católica.

Sus personajes nos exponen, bien con sus gestos o sus posturas, las diferentes emociones que la fotógrafa ha querido retratar. El rostro humano es capaz de expresar una inmensa gama de emociones y sentimientos mediante diminutas acciones musculares, la mayoría de las cuales son involuntarias y corresponden a emociones efímeras. Hasta las emociones extremas de júbilo, ira o dolor, se expresan espontáneamente, y es muy difícil fingirlas de modo convincente. Los pintores académicos del s. XIX habían aprendido a observar los efectos de la luz sobre rostros vaciados en yeso, por lo que era habitual entre ellos pintar los modelos vivos partiendo de ideas preconcebidas sobre la luz. Quizá en muchos casos el convencionalismo pictórico pasará desapercibido, pero cuando el artista intentaba un retrato al exterior aparecían a menudo discrepancias entre las convenciones de la iluminación de la cara y el efecto aparentemente natural de la luz sobre el paisaje. La percepción del rostro humano en la vida diaria implica a menudo muchas fuentes de luz simultáneas. De igual modo, el retratista puede enfrentarse a un motivo iluminado desde múltiples puntos. Ello producirá una plétora de sombras proyectadas y tal vez complique la representación de los volúmenes en determinados rostros.

Para Danielle, el huevo es el origen de la vida. En Fragility, 2016, la primera foto de una serie, la modelo está tratando de proteger el huevo, y en la segunda fotografía está tomando distancia de él. Por fin, la tercera imagen muestra que el huevo está roto. De esta manera, Danielle, quiere mostrar que en este mundo no se puede proteger nada, no se puede evitar que sucedan las cosas, como es inevitable perder a los seres queridos. Todos necesitamos aprender el difícil arte de dejar ir las cosas.

Para Danielle, el uso del retrato y la escena es una disculpa para explorarse a sí misma, para filtrar sus opiniones y sus dudas, sus deseos y sus aspiraciones, lo que hace que sea la misma artista quien se autorretrate en cada una de esas escenas. Recuerda vagamente al transformismo de Cindy Sherman que se convierte en su propio alter ego, a la manera duchampiana de Rrose Sélavy. El origen de su teoría artística se acerca más al de la artista Louise Bourgeois que impregna con sus preocupaciones, inquietudes, ideas, sentimientos y deseos cada una de sus esculturas. De ahí que la temática principal de Relatos del alma sea la mujer, mujeres del pasado, y las preocupaciones de la mujer del presente, de la propia artista. 

Danielle van Zadelhoff nace en 1963 en Amsterdam, Países Bajos. Ha realizado exposiciones individuales en Persmuseum, Amsterdam, Países Bajos en 2014; “From deep within” en Fotogalerie Utrecht , Países Bajos en 2014; “From deep within” NUNC Contemporary Antwerpen, Bélgica en 2015 o Memling museum St Janshospitaal, Brujas, Bélgica en 2016. También ha participado en exposiciones y proyectos de manera grupal en London design museum UK “Fear and Love Reactions to a complex world” en 2016 y próximamente en CRAF Udine Italy Woman and photography, Údine, Italia en septiembre de 2017.

jueves, 8 de junio de 2017

Bruce LaBruce en La Fresh Gallery

Bruce LaBruce (1964, Southampton, Canadá) dispara interjecciones en forma de rosa-escupitajo para despertarte, prevenirte ante la inminente invasión de los ultracuerpos chic ¿Y si estuvieras viviendo en una paranoia distópica, propia de una película de ciencia ficción, sin ser consciente?

De aquel heterodoxo New Queer Cinema, proclamado por Ruby Rich en 1992, LaBruce siempre fue la facción verdaderamente auténtica y radical. Probablemente el único que honraba el término Queer, tan fatigado hoy en día, en su acepción más puramente disidente. Una disidencia que entonces y ahora se traduce en una pertinaz voluntad de transgresión. 

Si nos ceñimos a la RAE, transgredir significa: “Quebrantar, violar un precepto, ley o estatuto”. Habría que añadir y/o norma, desde la escurridiza posición que determina lo ‘normativo’. Cada pequeño avance en cualquier ámbito de la sociedad o de la ciencia se ha alcanzado mediante el cuestionamiento de lo establecido, mediante ese quebrantamiento. La transgresión siempre será un tratar de llegar más allá, una aspiración por conquistar fronteras, límites y territorios. Su fuerza reside en su no retorno, en el hecho de que una vez instalados allí, la realidad ya nunca se vuelve a mostrar igual. 

Partiendo de la idea de capitalismo avanzado asistimos ante el agotamiento progresivo de las formas tradicionales neoliberales a lo que podríamos denominar un incipiente Metacapitalismo. Esta nueva forma de capitalismo desconfía del sistema de producción neoburgués tradicional y sustituye al señor feudal por la gran corporación. No hay ya espacio alguno para métodos alternativos de producción pero tampoco para esquemas diferentes de organización, asociación o relación. Amparado en la engañosa cultura de la diferencia, da a cada uno lo que quiere (o mejor dicho, aquello que el sistema quiere que pensemos que necesitamos), nos aliena, nos somete, nos controla, nos oprime. 

El metacapitalismo zombie se ha apoderado de las conciencias privadas. Como un virus se propaga y devora las entrañas de la sociedad y sus cerebros. Nos obliga, una vez contagiados, a devorar al prójimo para obtener un mayor estatus, comprar objetos más caros, y generarnos la ilusión de poder, de éxito. El triunfo del espíritu reificado delimita un cerco, aquel que rodeara la ‘pocilga’ de Pasolini, cuyo contorno es necesario traspasar. En su Manifiesto para El Ejercito Púrpura de Resistencia, LaBruce nos advierte: “una persona que funciona con normalidad en una sociedad enferma, está enfermo” ¿Debiera erotizarnos una escena pornográfica bañada en sangre y vísceras?

En medio de todo esto se encuentra el individuo, que no es sino cuerpo, entendido este como un ente político. Los devoradores de intimidades solo pueden ser combatidos mediante el cuestionamiento de lo privado y ¿que hay mas privado que la sexualidad? La pornografía en Bruce La Bruce actúa como arma de resistencia, el exhibicionismo como afrenta, ambos como recursos de libertad.

Sus imágenes conativas, frente a la mutilación cultural e identitaria basada en la fragmentación del cuerpo, tan propia de la pornografía mercantilizada, obligan a una variación en la mirada. LaBruce nos presenta los cuerpos tal y como son, en su plenitud, legibles, parlantes, no silenciados, los cuerpos como generadores de discursos y desde su propia ficción anclando la realidad. 

El trabajo de Bruce LaBruce como el acto sodomita, atenta contra el imperio cisheteropatriacal: aquel que nos obliga a perpetuar la rueda de la procreación para asegurar la continuidad del sistema, de sus intereses, de su poder y de su dinero. Casi de un modo romántico, apela a lo sublime desde el vértigo existente en el gesto derivado del acto radical de transgredir, desde la aterradora belleza que genera contemplar la soberana extinción de la especie humana.

Texto: Ricardo Recuero
Faggotry: Bruce LaBruce Photographs 1990 - 2016
Lugar: Galería La Fresh Gallery.
Dirección: Conde de Aranda, 5, Madrid.
Fecha: del 31 de Mayo al 23 de Junio de 2017