jueves, 27 de julio de 2017

Allan Kaprow. Comfort Zones en el CA2M

En junio de 1975, hace exactamente 42 años, Allan Kaprow realizó el happening Comfort Zones en la Galería Vandrés de Madrid. El acto consistió en ocho protocolos para parejas, mostrados en un momento en el que la expresión de la intimidad todavía permanecía coartada por un régimen autoritario.

La muestra que presenta el CA2M rescata este capítulo fundamental de la historia de las galerías madrileñas, que contribuyó a la normalización de la innovación en el campo del arte contemporáneo. La exposición reconstruye, a partir de esta anécdota aparentemente menor, la historia del riesgo y la sincronización internacional del mercado del arte español, en un tiempo sociopolítico convulso marcado por el ocaso del régimen franquista.

En Madrid, la Galería Vandrés −dirigida por Fernando Vijande, Gloria Kirby y Marisa Torrente− era uno de los lugares de encuentro de artistas, poetas, músicos, coleccionistas y empresarios del momento. Otras galerías de arte como Buades, Egam, Edurne y Sen, a las que habían inspirado las más veteranas Juana Mordó, Biosca y Theo, jugaron en los años setenta y luego en los ochenta, un papel fundamental a la hora de abrir la cultura a nuevas disciplinas y formatos. Era una década de experimentación y las tendencias creativas pasaban por una reformulación en sus conceptos. Pero la Galería Vandrés destacaba por su capacidad de generar atención: en 1973, la policía había clausurado en esta sala la exposición homenaje a Picasso La Paloma, en la que Alfredo Alcaín exponía un maniquí desnudo; la muestra se volvió a abrir a los pocos días, después de que al maniquí se le pusieran unas bragas.

Fernando Vijande −primero desde Vandrés y luego desde su galería homónima, donde organizaría la mítica exposición de Andy Warhol en 1983− asumió la interdisciplinariedad característica de esos años con un perfil internacional. En España, las disciplinas performativas se fraguaron alrededor del grupo ZAJ y de artistas vinculados al Centro de Cálculo, como Yturralde o Alexanco. En esa tradición incipiente, Vijande organizó en Vandrés performances de Charlotte Moorman o Michael Buthe, junto con muestras de sus artistas nacionales.

En 1975, Vijande invitó a Allan Kaprow a desarrollar un happening para la galería. De esa propuesta nace Comfort Zones, que se realizó los días 10 y 11 del mes de junio. El título alude a las burbujas espaciales e invisibles que creamos inconscientemente alrededor de nuestro cuerpo en relación a los otros, y a la posición que este establece a la hora de delimitar las fronteras de nuestras zonas de confort.

Aunque fueron siete parejas las que interpretaron el happening, la película Comfort Zones, transferida a formato digital, solo retrata la actividad llevada a cabo por dos performers: los componentes del grupo Body, Mario Costas y Esther Llorden, un colectivo de performance habitual de la Galería Vandrés, en el que también participaba como miembro activo el hoy comisario y crítico de arte contemporáneo Mariano Navarro, que en esa ocasión actuó como asistente de cámara del fotógrafo que filmó la película, David Seaton, pintor y también colaborador habitual de la galería.

En Comfort Zones los factores temporal y espacial jugaban un papel determinante en la acción: la palabra clave now (ahora), pronunciada alternativamente por cada uno de los miembros de la pareja en distintas situaciones y escenarios, establecía el momento donde cada uno alcanzaba esa zona de confort.

El material de archivo de la época articula la exposición que ahora podemos ver en el CA2M: algunas proyecciones y audios, los activity booklets (cuadernos de actividad) reunidos en aquella muestra y la maqueta original e inédita del cuaderno que acompañó a Comfort Zones, con las indicaciones del artista y sus fotografías originales –reeditado en facsímil para esta ocasión-.

A este material se añaden algunos activity booklets presentes en el archivo de la Galería Vandrés: libros de instrucciones con los que acompañaban sus happenings los performers, siempre en la idea que empieza a arraigar en los años setenta –con figuras como Joseph Beuys− de que el artista se disuelve en el público. Entre ellos: Rates of Exchange (Índices de intercambio), realizado en 1975 en Nueva York, que muestra otra cara del estudio de las relaciones de pareja, la del ámbito privado, a través de una conversación coreografiada por medio de un magnetófono; Match, que versa sobre el tiempo, en un juego de palabras entre los dos significados de su título en inglés: cerilla y pareja; Air Condition (1975), que tiene la particularidad de ser una de las pocas piezas de Kaprow concebida para un solo individuo (en su cuaderno de actividad puede leerse: «Tratar el cuerpo como el escenario de los fenómenos físicos es realmente un modo de percibirse a uno mismo»); o Routine, en la que observamos uno de los temas recurrentes en su obra: «…la gente se dedica a mirarse a sí misma en el espejo de los otros». También aquí hace una reflexión sobre el papel que juega la fotografía en su obra: «Las fotos no son un documento de la acción. La convierten en ficción. Fueron hechas y montadas para ilustrar un marco de movimientos sobre el que se puede basar una acción o conjunto de acciones». Es decir, son también instrucciones, lo que está muy ligado a su concepto de reinvención, término con el que designa las repeticiones de sus happenings.

La exposición se completa con un cuaderno de actividad posterior a la muestra, Maneuvers (1976) –donde hace un guiño a la pintura al citar a Baudelaire cuando escribe sobre su amigo Delacroix– y con un documento fundamental: Days Off. A Calendar of Happenings (Días libres. Un calendario de acontecimientos) de 1970; un calendario que documenta diferentes acciones realizadas sin motivo aparente, llevadas a cabo durante ese año, y en las que participan los amigos artistas y estudiantes de arte de Kaprow, como el luego actor, realizador y coleccionista de arte Dennis Hopper.

Todos estos materiales constituyen la base de trabajo para una serie de reinvenciones del happening que serán interpretadas en presente a lo largo del último mes de la muestra. Para la realización de esta exposición se ha contado con la generosa colaboración del Archivo Vandrés, The Allan Kaprow Estate y la Galería Hauser & Wirth.

Allan Kaprow (Atlantic City, New Jersey, 1927 − Encinitas, California, 2006) estudió arte con Hans Hoffman en Nueva York y se unió como oyente a las clases de música de John Cage en la New York School for Social Research. Pionero a principios de los sesenta del Live Art, describía sus prácticas performáticas como una representación espacial de su actitud hacia la pintura. Kaprow buscó incrementar la responsabilidad del público en el proceso artístico a través del azar y la casualidad, y utilizó la palabra happening para referirse a algo que simplemente ocurre casi sin intención: «Something that happens to happen» (algo que resulta que ocurre). El término lo utilizó por primera vez en su actividad 18 happenings en 6 partes, desarrollado en la Reuben Gallery de Nueva York en otoño de 1959.

Kaprow fue un gran agitador de la escena neoyorquina de los años sesenta y setenta y, a la vez que desarrolló su carrera como artista, contribuyó de una manera importante a la enseñanza y al estudio del arte desde su cargos de profesor asociado de los departamentos de Bellas Artes de la Rutgers University de New Jersey, la State University of New York, el California Institute of the Arts y la Universidad de California. Entre sus conferencias destaca How to Make a Happening, editada en vinilo LP en 1966 por Mass Art Inc., que se exhibe en el CA2M en su versión sonora recitada por el propio artista.

ALLAN KAPROW. COMFORT ZONES. JUNIO 1975
Del 30 de junio al 15 de octubre de 2017
Centro de Arte Dos de Mayo Comunidad de Madrid.
Comisarios: Elena Fernández Manrique y Manuel Segade

Danielle van Zadelhoff en el CAC Málaga

El Centro de Arte Contemporáneo de Málaga muestra Relatos del alma hasta 15 de octubre. La exposición reune cincuenta y cinco fotografías de Danielle van Zadelhoff que revelan la extrema sensibilidad que la caracteriza en su primera exposición en España, donde puede apreciarse sus fotografías existencialistas y de temática religiosa. Influenciada por los pintores del Renacimiento y el Barroco como Rembrandt, Caravaggio o Murillo, van Zadelhoff se centra en el claroscuro, el contraste entre la luz y la sombra. La artista emergente holandesa cuida cada detalle mostrando la luz que incide en los cuerpos y las miradas que retrata, consiguiendo que los personajes de sus obras miren en lo más profundo del espectador, descubriendo lo que parecen sus propias almas, pero que, en realidad, se trata del alma reflejada como en un espejo de la fotógrafa.

El trabajo de la artista neerlandesa se basa en el existencialismo de Sartre, Simone De Beauvoir o Willem Frederik Hermans, todos ellos, autores que la artista ha estudiado y leído. Cree firmemente, que cada persona es única, responsable de sus propios actos y del sentido personal que le da a su vida.

Los retratos de Danielle van Zadelhoff están marcados por la inspiración y el misticismo. Recuerdan a los retratos flamencos al óleo del s. XVII. El gran entendimiento del dilema de la humanidad es capturado por las cámaras y presentado por la fotógrafa. Danielle quiere mostrar las emociones de los humanos. Para ella, el arte es algo tan habitual y normal como el respirar, algo que puede parecer simple a primera instancia, pero que realmente si reparamos en todo lo necesario para respirar, además del aire, los músculos y órganos que toman parte, caemos en la cuenta en que es un hecho nada sencillo. Su fotografía es sencilla y compleja a la vez, y sus modelos no usan apenas maquillaje ni ella utiliza Photoshop para el retoque de los mismos.

Danielle retrata su personalidad, su forma de ser, sus preocupaciones y sus obsesiones. Su trabajo tiene una cualidad autobiográfica verdaderamente excepcional, tienen mucha importancia tanto el modelo como la idea de un autorretrato a través de un modelo distinto al autor. Prepara los vestidos y los peinados con la pretensión de distanciar el momento temporal del retratado. Trabaja de una manera muy instintiva, se fija en una persona que le dé buena sensación y después, intenta captar su espíritu.

Relatos del alma se divide principalmente en fotografías de temática religiosa, por un lado, y de sentimientos por otro. Pero, las fotografías de temática religiosa no solo representan personajes bíblicos, sino que Danielle retrata los sentimientos de los mismos. Admite que su trabajo está influenciado claramente por la religión, y es que ella estudió en un colegio protestante y pasaba mucho tiempo con su abuela, de religión católica.

Sus personajes nos exponen, bien con sus gestos o sus posturas, las diferentes emociones que la fotógrafa ha querido retratar. El rostro humano es capaz de expresar una inmensa gama de emociones y sentimientos mediante diminutas acciones musculares, la mayoría de las cuales son involuntarias y corresponden a emociones efímeras. Hasta las emociones extremas de júbilo, ira o dolor, se expresan espontáneamente, y es muy difícil fingirlas de modo convincente. Los pintores académicos del s. XIX habían aprendido a observar los efectos de la luz sobre rostros vaciados en yeso, por lo que era habitual entre ellos pintar los modelos vivos partiendo de ideas preconcebidas sobre la luz. Quizá en muchos casos el convencionalismo pictórico pasará desapercibido, pero cuando el artista intentaba un retrato al exterior aparecían a menudo discrepancias entre las convenciones de la iluminación de la cara y el efecto aparentemente natural de la luz sobre el paisaje. La percepción del rostro humano en la vida diaria implica a menudo muchas fuentes de luz simultáneas. De igual modo, el retratista puede enfrentarse a un motivo iluminado desde múltiples puntos. Ello producirá una plétora de sombras proyectadas y tal vez complique la representación de los volúmenes en determinados rostros.

Para Danielle, el huevo es el origen de la vida. En Fragility, 2016, la primera foto de una serie, la modelo está tratando de proteger el huevo, y en la segunda fotografía está tomando distancia de él. Por fin, la tercera imagen muestra que el huevo está roto. De esta manera, Danielle, quiere mostrar que en este mundo no se puede proteger nada, no se puede evitar que sucedan las cosas, como es inevitable perder a los seres queridos. Todos necesitamos aprender el difícil arte de dejar ir las cosas.

Para Danielle, el uso del retrato y la escena es una disculpa para explorarse a sí misma, para filtrar sus opiniones y sus dudas, sus deseos y sus aspiraciones, lo que hace que sea la misma artista quien se autorretrate en cada una de esas escenas. Recuerda vagamente al transformismo de Cindy Sherman que se convierte en su propio alter ego, a la manera duchampiana de Rrose Sélavy. El origen de su teoría artística se acerca más al de la artista Louise Bourgeois que impregna con sus preocupaciones, inquietudes, ideas, sentimientos y deseos cada una de sus esculturas. De ahí que la temática principal de Relatos del alma sea la mujer, mujeres del pasado, y las preocupaciones de la mujer del presente, de la propia artista. 

Danielle van Zadelhoff nace en 1963 en Amsterdam, Países Bajos. Ha realizado exposiciones individuales en Persmuseum, Amsterdam, Países Bajos en 2014; “From deep within” en Fotogalerie Utrecht , Países Bajos en 2014; “From deep within” NUNC Contemporary Antwerpen, Bélgica en 2015 o Memling museum St Janshospitaal, Brujas, Bélgica en 2016. También ha participado en exposiciones y proyectos de manera grupal en London design museum UK “Fear and Love Reactions to a complex world” en 2016 y próximamente en CRAF Udine Italy Woman and photography, Údine, Italia en septiembre de 2017.

jueves, 8 de junio de 2017

Bruce LaBruce en La Fresh Gallery

Bruce LaBruce (1964, Southampton, Canadá) dispara interjecciones en forma de rosa-escupitajo para despertarte, prevenirte ante la inminente invasión de los ultracuerpos chic ¿Y si estuvieras viviendo en una paranoia distópica, propia de una película de ciencia ficción, sin ser consciente?

De aquel heterodoxo New Queer Cinema, proclamado por Ruby Rich en 1992, LaBruce siempre fue la facción verdaderamente auténtica y radical. Probablemente el único que honraba el término Queer, tan fatigado hoy en día, en su acepción más puramente disidente. Una disidencia que entonces y ahora se traduce en una pertinaz voluntad de transgresión. 

Si nos ceñimos a la RAE, transgredir significa: “Quebrantar, violar un precepto, ley o estatuto”. Habría que añadir y/o norma, desde la escurridiza posición que determina lo ‘normativo’. Cada pequeño avance en cualquier ámbito de la sociedad o de la ciencia se ha alcanzado mediante el cuestionamiento de lo establecido, mediante ese quebrantamiento. La transgresión siempre será un tratar de llegar más allá, una aspiración por conquistar fronteras, límites y territorios. Su fuerza reside en su no retorno, en el hecho de que una vez instalados allí, la realidad ya nunca se vuelve a mostrar igual. 

Partiendo de la idea de capitalismo avanzado asistimos ante el agotamiento progresivo de las formas tradicionales neoliberales a lo que podríamos denominar un incipiente Metacapitalismo. Esta nueva forma de capitalismo desconfía del sistema de producción neoburgués tradicional y sustituye al señor feudal por la gran corporación. No hay ya espacio alguno para métodos alternativos de producción pero tampoco para esquemas diferentes de organización, asociación o relación. Amparado en la engañosa cultura de la diferencia, da a cada uno lo que quiere (o mejor dicho, aquello que el sistema quiere que pensemos que necesitamos), nos aliena, nos somete, nos controla, nos oprime. 

El metacapitalismo zombie se ha apoderado de las conciencias privadas. Como un virus se propaga y devora las entrañas de la sociedad y sus cerebros. Nos obliga, una vez contagiados, a devorar al prójimo para obtener un mayor estatus, comprar objetos más caros, y generarnos la ilusión de poder, de éxito. El triunfo del espíritu reificado delimita un cerco, aquel que rodeara la ‘pocilga’ de Pasolini, cuyo contorno es necesario traspasar. En su Manifiesto para El Ejercito Púrpura de Resistencia, LaBruce nos advierte: “una persona que funciona con normalidad en una sociedad enferma, está enfermo” ¿Debiera erotizarnos una escena pornográfica bañada en sangre y vísceras?

En medio de todo esto se encuentra el individuo, que no es sino cuerpo, entendido este como un ente político. Los devoradores de intimidades solo pueden ser combatidos mediante el cuestionamiento de lo privado y ¿que hay mas privado que la sexualidad? La pornografía en Bruce La Bruce actúa como arma de resistencia, el exhibicionismo como afrenta, ambos como recursos de libertad.

Sus imágenes conativas, frente a la mutilación cultural e identitaria basada en la fragmentación del cuerpo, tan propia de la pornografía mercantilizada, obligan a una variación en la mirada. LaBruce nos presenta los cuerpos tal y como son, en su plenitud, legibles, parlantes, no silenciados, los cuerpos como generadores de discursos y desde su propia ficción anclando la realidad. 

El trabajo de Bruce LaBruce como el acto sodomita, atenta contra el imperio cisheteropatriacal: aquel que nos obliga a perpetuar la rueda de la procreación para asegurar la continuidad del sistema, de sus intereses, de su poder y de su dinero. Casi de un modo romántico, apela a lo sublime desde el vértigo existente en el gesto derivado del acto radical de transgredir, desde la aterradora belleza que genera contemplar la soberana extinción de la especie humana.

Texto: Ricardo Recuero
Faggotry: Bruce LaBruce Photographs 1990 - 2016
Lugar: Galería La Fresh Gallery.
Dirección: Conde de Aranda, 5, Madrid.
Fecha: del 31 de Mayo al 23 de Junio de 2017

martes, 6 de junio de 2017

El Museo del Prado expone por primera vez el Retrato de Felipe III de Velázquez

El Museo del Prado presenta, en la sala 24 del edificio Villanueva, antesala de la gran galería central, la incorporación en depósito a sus colecciones del Retrato de Felipe III de Velázquez, descubierto y donado el pasado año por William B. Jordan a American Friends of the Prado Museum.

Esta donación y depósito en el Prado contribuye a completar el discurso de Velázquez como retratista real, ya que se trata de una pintura inédita para la investigación y que permitirá arrojar luz sobre una de las obras capitales del comienzo de la etapa cortesana del pintor, La expulsión de los moriscos.

Para esta primera presentación pública de la reciente donación, el Museo ha decidido exponerla en uno de sus espacios más emblemáticos, el corazón de su colección permanente, junto a Felipe II ofreciendo al cielo al infante don Fernando de Tiziano, cuya restauración acaba de concluir, incluyendo también excepcionalmente en el mismo las obras Felipe III de Pedro Vidal y Felipe IV con armadura y El infante don Carlos de Velázquez con el fin de crear un contexto que permita entender mejor la efigie de Felipe III y las razones de su atribución a Velázquez.

Con el fin de dar a conocer mejor la obra y su exposición, el donante y descubridor de la misma, William B. Jordan, impartirá una conferencia el próximo miércoles a las 18.30h en el auditorio.

Retrato de Felipe III, Velázquez
La atribución de esta obra a Velázquez descansa sobre tres pilares: el análisis estilístico, sus características técnicas y su relación con La expulsión de los moriscos.

La obra tiene significativas afinidades con los retratos reales que hizo Velázquez entre 1627 y 1629, como Felipe IV de pie: el uso de las sombras para modelar el encuentro del cabello y la piel, la organización expresiva del rostro a través de una trama de sutiles puntos de luz (ojos, nariz, etc…), el modelado de la boca y su entorno, con los labios construidos mediante delicadas variaciones en la intensidad del carmín, y el mentón con un ligero hundimiento. Esas características se alejan del estilo de los retratistas de Felipe III, como se aprecia en la comparación del boceto con el Felipe III de Vidal.

Los análisis técnicos revelan usos comunes a los de Velázquez entre 1623 y 1629, como el empleo de una imprimación oscura, una técnica parecida para encajar los perfiles de la figura y un tipo de lienzo similar a los de esta época. La comparación con El infante don Carlos permite apreciar un tipo de fondo similar, en el que se juega con los tonos rojizos de la preparación, matizados por toques oscuros, que van creando una superficie de cierto dinamismo.

Conferencia
7 de junio, miércoles. 18.30h. Auditorio
La expulsión de los moriscos: una obra maestra perdida de Velázquez
Willian B. Jordan. Historiador del arte.

Para asistir a las conferencias es necesario recoger una entrada en las taquillas 1 y 2, desde 30 minutos antes del comienzo de la conferencia. El miércoles será gratuita al coincidir con el horario de gratuidad del Museo.

Pistas de baile de Teresa Margolles

PHotoESPAÑA 2017 presenta en CentroCentro, hasta el 17 de septiembre, uno de los último trabajos fotográficos de la mexicana Teresa Margolles, Pistas de baile. La serie da voz y rostro a las prostitutas transexuales de Ciudad Juárez, retratadas entre los restos de los que fueron sus lugares de trabajo, discotecas y salas de fiestas hoy derruidos. La serie es una reivindicación frente al silencio mediático y social de los asesinatos de mujeres en México que quedan impunes. La muestra forma parte del programa especial comisariado por Alberto García-Alix para PHE 2017, La exaltación del ser.

En la última década, Teresa Margolles ha centrado su práctica artística en Ciudad Juárez, una de las ciudades más importantes del norte de México, conocida por las guerras entre carteles de la droga, desapariciones y los brutales asesinatos de cientos de mujeres, impunes debido a la inacción de las autoridades. Desde los años noventa, los sucesivos gobiernos han intentado recuperar el centro histórico llevando a cabo una limpieza social y desplazando, entre otros, a las sexoservidoras que trabajan en la zona. Casas y negocios han sido cerrados y demolidos a lo largo de los años, entre ellos numerosos clubes nocturnos y discotecas, debido a la guerra entre carteles de la droga, a las decisiones gubernamentales y a la especulación inmobiliaria.

La serie de fotografías que presenta ahora Margolles en CentroCentro muestra a trabajadoras sexuales transgénero de la ciudad, ocupando los restos de lo que antes fueron sus lugares de trabajo, pistas de baile de clubes nocturnos y discotecas que hoy han desaparecido. La artista ha trabajado en estrecha colaboración con ellas, lo que le ha permitido ahondar en las complejidades y dificultades que experimentan en su día a día – exclusión, discriminación y un alto índice de muertes por crímenes de odio–, y en sus esfuerzos para seguir habitando el centro histórico.

Para estas fotografías, Margolles señalizó las pistas de baile con agua, remarcando su ubicación exacta. Las figuras se vuelven parte de un paisaje en el que las ruinas y la devastación son protagonistas. No obstante, ellas muestran su mejor cara, como reafirmándose a sí mismas en medio de la violencia y la destrucción.

“Teresa Margolles toma el manierismo de la muerte y su casquería como semilla expresiva”, explica García-Alix,“[...]Además de ecléctica creadora, se formó como técnico forense en México. Así empezó, poniendo ciencia y luz sobre las causas del fallecimiento. El crimen como ventana. Por eso, su obra pone siempre su aliento en la violencia. Lo posa sobre su cruel naturaleza como si la frotara. Crisis y desmembramiento. Política y descomposición. Violencia y muerte. A estas trágicas presencias destructoras saca de su espacio oculto y periférico y las instala con piel y fluidos en el nuestro para que obren y respiren como denuncia y huella. La íntima comprensión de lo terrible se deja sentir. También su furia. Su obra grita al silencio y al trauma de la desaparición y su arbitrariedad. Y por derecho, acusa y enfrenta al poder político con esa realidad de luto y duelo que ha creado y que, además, fomenta. Cuestiona también nuestra comprensión y hasta nuestra sensibilidad farisea. Nos pone en entredicho por no ver ni tomar conciencia ni posición ante la injusticia social o de género y la agresividad que le pertenece”.

Sobre Teresa Margolles
Teresa Margolles (Culiacán, México, 1963) estudió Arte en la Dirección de Fomento de la Cultura Regional del Estado de Sinaloa. En 1990 se diploma en Medicina Forense en Servicio Mexicano Forense y más tarde, en 1995, estudia Ciencias de la Comunicación en la Universidad Nacional Autónoma de México. Su obra artística se centra en explorar las causas sociales y consecuencias de la muerte.

Fue cofundadora del grupo SEMEFO – iniciales del Servicio Médico Forense mexicano- con el que exploró la descomposición de cadáveres, los objetos utilizados en el proceso forense, las pertenencias de los cuerpos y los cuerpos mismos, como materia esencial para tratar la violencia social y la muerte en México. Parte de su trabajo se concentra en recolectar imágenes, materiales, material orgánico y objetos que hacen referencia a las interacciones humanas, los rastros de vida, los restos y huellas que deja la violencia, y cómo se afectan las redes humanas a través de ella.

La violencia más cruda contra las personas transgénero es también visible en un proyecto paralelo a Pistas de baile, en el que la artista aborda el brutal asesinato de una de las transexuales de Ciudad Juárez, Karla, quien fue golpeada hasta la muerte en diciembre de 2015. Su asesinato aún está impune.

Más información: www.phe.es

La reconocida politóloga belga Chantal Mouffe en el Reina Sofía

Mañana miércoles 7 de junio a las 19.00 h. en el Auditorio 200 del edificio Nouvel del Museo Reina Sofía, la filósofa y politóloga belga Chantal Mouffe pronunciará la conferencia Política, afectos y prácticas artísticas. Algunas reflexiones en torno al Guernica, en la que examinará la conexión entre espacio público, conflicto y política a propósito del Guernica.

Y al día siguiente intervendrá, junto al filósofo francés Didier Eribon, en el coloquio Populismo. Un diálogo sobre arte, representación e instituciones en la crisis democrática.

La conferencia del miércoles es la segunda de un ciclo de seis que se han programado en el contexto del seminario Devenir Guernica. Lecturas sobre guerra, exilio e iconoclastia que ha organizado el Museo para conmemorar el 80 aniversario del Guernica.

En su exposición, Chantal Mouffe presenta la evolución de su pensamiento desde Hegemonía y estrategia socialista (ensayo coescrito en 1985 con Ernesto Laclau) hasta ahora, partiendo desde una reflexión sobre la naturaleza discursiva de lo social y lo político, de manera que sea posible elaborar un modelo “agonístico” de la democracia y visualizar el papel de las prácticas artísticas en los procesos de identificación colectiva. Asimismo, Mouffe examina el papel determinante que juegan los afectos y las pasiones en esta progresiva construcción de la identidad. La conferencia concluye con un análisis de Guernica en el marco de estas nociones, teniendo en cuenta su articulación colectiva, pública y monstruosa, tal y como propone la exposición Piedad y terror en Picasso. El camino a Guernica, proponiendo una invitación final a entender la relevancia contemporánea de la obra desde este enfoque.

Por otro lado, el jueves 8 de junio dentro del programa público Diálogos, concebido por la confederación de museos L’Internationale, integrada por el Van Abbemuseum (Eindhoven), el Museum Hedendaagse Kunst Antwerpen (Amberes), la Moderna galerija (Liubliana), el SALT (Estambul), el Museu d’ Art Contemporani de Barcelona (Barcelona) y el Museo Reina Sofía (Madrid); Mouffe y el filósofo Didier Eribon debatirán sobre el término populismo en relación a la representación ciudadana y a las instituciones culturales en el coloquio Populismo. Un diálogo sobre arte, representación e instituciones en la crisis democrática.

Chantal Mouffe defiende que la democracia liberal procede de dos ideas en pugna: la libertad individual frente a la igualdad; y que debido al predominio del capital financiero hay que repensar esta frontera, que ya no es entre izquierda y derecha, sino entre la oligarquía y la sociedad desposeída en este proceso. Por su parte, Didier Eribon rechaza frontalmente estas nuevas oposiciones binarias entre los de arriba y los de abajo, tachándolas de uniformadoras en exceso de un cuerpo social complejo y diverso. Ambos autores presentarán estas dos posiciones en primer lugar y posteriormente debatirán sobre ellas.

Chantal Mouffe (Charleroi, 1943) es profesora en el Centre for the Study of Democracy en la Universidad de Westminster. Ha sido profesora invitada en Harvard, Cornell, University of California, Princeton y Centre National de la Recherche Scientifique de París. Entre 1989 y 1995 fue Directora del Programa del Collège International de Philosophie en París. Es autora de un destacado número de publicaciones, traducidas en múltiples idiomas, sobre el espacio de la democracia vinculado a la lucha por la pluralidad, entre los que cabe destacar los ensayos, Hegemonía y estrategia socialista. Hacia una radicalización de la democracia, junto a Ernesto Laclau (1985), En torno a la político (2005) y Agonística. Pensar el mundo políticamente (2014).

Didier Eribon (Reims, 1953) es profesor en la Universidad de Amiens. Es autor entre otras obras de Michel Foucault (1992), la biografía intelectual más completa hasta la fecha del filósofo, Reflexiones sobre la cuestión gay (2001), Una moral de lo minoritario (2004), Escapar del psicoanálisis (Bellaterra, 2008) y Regreso a Reims (Libros del Zorzal, 2013). 

Entrada gratuita hasta completar aforo.

viernes, 2 de junio de 2017

Comienza la cuenta atrás para Art & Breakfast 3

Dentro de una semana, las habitaciones del céntrico hotel Room Mate Larios se volverán a convertir en la sede principal de la Feria Internacional de Arte Emergente Art & Breakfast, cuya tercera edición se celebrará del 9 al 11 de junio en Málaga.

Tras reunir a más de 3.000 personas en sus ediciones anteriores, el evento organizado por la empresa Factoría de Arte y Desarrollo con la colaboración del Área de Cultura del Ayuntamiento de Málaga se ha convertido en un referente del arte joven e independiente de todo el país. Su finalidad es revitalizar el mercado del arte, el intercambio de experiencias y fomento del trabajo en red entre gestores culturales, galeristas, comisarios y artistas de todas las disciplinas. En esta ocasión, el artista invitado será el malagueño José Luis Puche.

Art & Breakfast/3 incluye un amplio programa de actividades que se desarrollarán tanto en la sede principal (el hotel Room Mate Larios) como en distintos espacios e instituciones culturales de la ciudad, entre ellos el Museo Carmen Thyssen, el Centre Pompidou Málaga, la Colección del Museo Ruso, Museo Picasso Málaga, y el Ateneo.

Una de las actividades principales de la feria es Breakfast Meeting, unas jornadas formativas y de fomento del emprendimiento en el entorno artístico y cultural, además de un espacio para el intercambio y presentación de productos artísticos y culturales generados por los integrantes del tejido cultural más joven de la ciudad. Esta programación incluye entre otros el taller infantil ‘Arte jurásico’ dirigido a niños de 5 a 8 años e impartido por el artista Carlos Alberto Domínguez Vega; un taller de lettering a cargo de Estudio Santa Rita, y diversos workshops sobre cultura innovadora enmarcados en el Málaga Innovation Festival que se celebrará paralelamente en el Palacio de Ferias y Congresos de la capital.

Esta agenda se completa con la performance El Demiurgo a cargo del artista Marc Montijano y diferentes talleres, conferencias, mesas redondas, encuentros profesionales, visitas culturales y fiestas. Como novedad este año, formarán parte del equipo de gestión de la feria los alumnos del Curso de Experto en Gestión Cultural de Factoría de Arte y Desarrollo. Asimismo, realizarán varias intervenciones artísticas los alumnos de la Facultad de Bellas Artes y de la Escuela Superior de Arte Dramático. También en el marco de Art & Breakfast/3, la profesora de la Universidad Nebrija, Marta Pérez Ibáñez, y el artista y profesor de la Universidad de Granada, Isidro López Aparicio, presentarán su libro La Actividad Económica de los/las Artistas en España, un exhaustivo estudio sobre la realidad del sector del arte contemporáneo en nuestro país en el que han participado más de un millar de creadores.