lunes, 17 de abril de 2017

Pérez Agirregoikoa en Artium

Artium, Centro-Museo Vasco de Arte Contemporáneo, presenta la exposición 38 de julio / 37 de octubre, de Juan Pérez Agirregoikoa (Sala Sur, hasta el 17 de septiembre de 2017), la mayor muestra realizada hasta la fecha por el artista donostiarra. Afincado en París desde comienzos de 1990, Pérez Agirregoikoa proyecta una mirada perspicaz y crítica sobre la ideología, la religión, el capitalismo, la educación y la cultura, temas a los que dedica sus dianas más mordaces. El título de la exposición hace alusión a un tiempo del calendario imaginario, que hace de las efemérides políticas y revolucionarias un ritual un tanto absurdo. La exposición se concentra en trabajos realizados en los últimos quince años, y también en algunas obras anteriores, inéditas o menos conocidas del artista.

Juan Pérez Agirregoikoa (Donostia-San Sebastián, 1963) utiliza en su trabajo medios elementales y poco espectaculares: pintura sobre papel, textos, pancartas de tela y técnicas básicas como el carboncillo y la acuarela. Como indica el comisario de la exposición, Peio Aguirre, “aunque en una primera mirada su obra es de fácil lectura, detrás de esa capa legible el artista nos presenta elaborados comentarios que hablan de nuestro modo de vida y el comportamiento humano con una gran carga irónica. Detrás de eslóganes declamatorios, el artista presenta una cuidada reflexión sobre los códigos de representación”. En general, el contenido de sus obras se apropia y subvierte los discursos sobre el poder, la religión y la obediencia; el artista se apoya también en su interés por la filosofía política y por los aportes teóricos de Jacques Lacan al psicoanálisis.

En ese sentido, la exposición 38 de julio – 37 de octubre presenta, por ejemplo, la serie Ex-votos (1993-1994), en la que Pérez Agirregoikoa adopta esta forma popular de pintura religiosa poco elaborada para reproducir situaciones que mezclan realidad, ficción y mitología urbana. Otro caso es la obra Lalangue Lavion (2011), para la que el artista realizó dos pancartas que fueron colocadas a modo de anuncios comerciales en la cola de una avioneta, sobrevolando la costa hasta las playas de San Sebastián en una calurosa tarde de verano. En las pancartas se podía leer “Marx, I love U. Will you marry me?” (Marx, te amo. ¿Te casarías conmigo?), y también “Il y a un ennemi” (Hay un enemigo). Toda la acción fue filmada dando como resultado un documento en vídeo.

En la exposición destacan asimismo dos producciones recientes en vídeo, Letra morta/Dead Letter (2014) y Radio(a)phonie (2017). El primero es el que Juan Pérez Agirregoikoa realizó con motivo de la Bienal de Sao Paulo de ese año. El artista filma en los suburbios de la ciudad brasileña una película basada en El Evangelio según San Mateo de Pier Paolo Pasolini, pero centrándose en algunos pasajes del texto bíblico que el director italiano pasó por alto. En ese sentido, la película aborda por ejemplo la conocida como “parábola de los talentos” “en la que el inversor de éxito es recompensado y el fracaso en los negocios castigado”, pasaje que para el artista es “clave para la configuración discursiva del capitalismo occidental”.

En segundo lugar, Radio(a)phonie (2017) es un vídeo realizado ex profeso para esta exposición. Aquí el artista se centra en la relación entre política y educación. Basado en el mito de la caverna de La República de Platón –es decir, los juegos de sombras y la reflexión sobre la representación, sobre cómo vemos las cosas y cómo son en realidad- y contando con un grupo de adolescentes, el vídeo es “una mirada crítica al panorama político y las ideologías que dominan nuestra realidad más inmediata”.

Junto a estas producciones en vídeo, Pérez Agirregoikoa presenta también series de dibujos realizados con carboncillo, acrílico y acuarela, en los que aborda temas como la condición del artista, como en El síndrome Muntadas (2009), una serie de 37 dibujos al carboncillo en los que cuestiona, con sentido del humor, lo que se considera ser «un artista de éxito». En otros dibujos se centra en cuestiones como la re-educación, la familia, la autoridad y “la cultura como forma de adiestramiento”. 

Más información: www.artium.org/es/

Ciclo La Tricontinental en el Reina Sofía

Del 19 de abril al 10 de junio, el Museo Reina Sofía presenta en el marco de PHotoEspaña 2017 La Tricontinental. Cine, utopía e internacionalismo, un ciclo comisariado por Olivier Hadouchi, y que presenta las acciones y producciones fílmicas de la Tricontinental, una experiencia de colaboración entre los países del sur global durante el periodo de descolonización y emancipación de las décadas de los 60 y 70. Un impulso cosmopolita comunicará entre sí los debates hasta entonces nacionales y fragmentarios del llamado Tercer Cine y de los Nuevos Cines Europeos, conformando una red en la que se integran cineastas como Glauber Rocha, Ruy Guerra, Leon Hirszman, Humberto Solás, Santiago Álvarez, Ousmane Sembène, Sarah Maldoror o Masao Adachi. 

La “Primera Conferencia Tricontinental” se realizó en La Habana en enero de 1966: una nueva organización llamada la OSPAAAL (Organización de Solidaridad de los Pueblos de África, Asia y América Latina) nació allí para establecer relaciones de solidaridad entre los países y los movimientos revolucionarios de los tres continentes del Tercer Mundo bajo la bandera del internacionalismo. Se trataba de reunir “las dos grandes corrientes contemporáneas de la Revolución Mundial: la socialista y la de liberación nacional”, en palabras de Mehdi Ben Barka, presidente de la comisión preparadora de la Tricontinental. 

Inspirada también por las ideas de Frantz Fanon (Los condenados de la tierra, 1961), Amílcar Cabral, Ho Chi Minh y Ernesto Che Guevara (su famoso “Mensaje a los Pueblos de la Tricontinental: crear dos, tres... muchos Vietnam es la consigna”, publicado en 1967), la Tricontinental será la tendencia revolucionaria de un mundo subalterno en busca de un habla e identidad propias. Después de esa Primera Conferencia, una revista de igual título se publicará de manera regular y en varios idiomas, con la dirección artística de Alfredo G. Rostgaard. En agosto de 1967, la Conferencia de la Organización Latinoamericana de Solidaridad se organizó en la Habana. 

Todo esta actividad frenética, cosmopolita y transversal de pocos años comunica entre sí los debates hasta entonces nacionales y fragmentarios del llamado Tercer Cine y de los Nuevos Cines Europeos. Movimientos como el Cinema Novo brasileño, el Nuevo Cine argentino, el movimiento documental cubano o el cine africano de la liberación se van a desintegrar y mutar en una red de colaboración global. De fondo, una nueva imaginación política va a guiar los trabajos de cineastas como Glauber Rocha, Ruy Guerra, Leon Hirszman, Humberto Solás, Santiago Álvarez, Ousmane Sembène, José Massip, Ugo Ulive, Sarah Maldoror, Masao Adachi, Chris Marker, Jean-Luc Godard o Fernando Solanas, quienes trabajarán según los objetivos y aspiraciones establecidos por la novedosa Internacional Tricontinental. Este programa audiovisual muestra las articulaciones e intercambios fílmicos de esta constelación, proponiendo una genealogía de las contestaciones a la globalización contemporánea, concebida como predominio del régimen neoliberal. La Tricontinental, más allá de su intensa pero acotada experiencia política, será la búsqueda de un imaginario de la igualdad en la diferencia, cuya fascinación persistirá hasta día de hoy.

lunes, 10 de abril de 2017

Una mirada al último medio siglo del realismo español en el Museo Carmen Thyssen Málaga

El Museo Carmen Thyssen Málaga ha presentado su nueva exposición temporal La apariencia de lo real. Cincuenta años de arte realista en España (1960-2010), en la que se propone un cruce de miradas entre el realismo español de la segunda mitad del siglo XX y la tradición naturalista del Barroco y el realismo del XIX.

La muestra, que puede visitarse hasta el próximo 10 de septiembre, está compuesta por un total de 54 obras organizadas en cuatro secciones: Naturalezas vivas, Realidad figurada, Luces interiores y A pleno sol, la exposición recoge piezas de pintores y escultores realistas españoles de tres generaciones consecutivas que se confrontan a las de artistas de los siglos XVII, XVIII y XIX. Se trata de un grupo heterogéneo de creadores y el panorama mostrado recoge la riqueza del realismo como corriente estética, con propuestas personales muy diversas, desde el realismo, la figuración, el realismo mágico, el hiperrealismo o el fotorrealismo, estableciendo a su vez interrelaciones con obras del pasado.

“Este hecho nos permite mostrar lugares comunes del realismo contemporáneo con la tradición”, afirma la comisaria de la muestra y directora Artística del Museo, Lourdes Moreno, que añade que “para evidenciarlo hemos provocado un diálogo con maestros que han inspirado a los realistas contemporáneos”. “Es sugerente y enriquecedor encontrar obras alejadas por más de trescientos años en las que se observa una sorprendente cercanía, y otras que demuestran una profunda renovación, a partir de la premisa de que el arte realista tiene que ser testigo de su época”, destaca.

En este sentido, se encuentran, en un primer lugar, los denominados ‘Realistas de Madrid’, grupo en los que se integran nombres como Antonio López, Francisco López Hernández, Julio López Hernández, María Moreno, Isabel Quintanilla y Amalia Avia. A ellos se suma el chileno Claudio Bravo, perteneciente a su misma generación; artistas nacidos en los años cuarenta como Cristóbal Toral y Eduardo Naranjo, y los que lo hicieron en la década de los cincuenta, representados por Gerardo Pita, César Galicia y Manuel Franquelo, siendo la primera vez que Pita y Galicia exponen con el resto de artistas seleccionados.

Entre los pertenecientes al siglo XVII español, se recogen pinturas de los autores Miguel de Pret, Francisco Zurbarán, Juan van der Hamen y Juan de Arellano; a los que se suman Luis Meléndez y Alonso Miguel de Tovar del siglo XVIII. Mientras que del siglo XIX, se han elegido para la muestra obras de Bartolomé Montalvo y Pere Borrell del Caso. El conjunto expositivo se completa con los artistas internacionales Jacobus Vrel y Eduard Gaertner.


En la temática del bodegón, el realismo actual recupera la naturalidad de lo cotidiano, frente a la tradición que mostraba composiciones sencillas pero con una disposición de los objetos artificiosa. Es el caso de las obras de Zurbarán, Juan van der Hamen o Juan de Arellano, en el siglo XVII o de Luis Egidio Meléndez en el siglo XVII. Excelentes ejemplos de naturalezas muertas de la mejor tradición del barroco español o seguidoras de ella. Frente a una gama cromática oscura, la del pasado, algunos pintores actuales muestran una paleta clara y llena de luz. “Es el reino de la luz, a partir de los blancos, en el caso de Antonio López o Eduardo Naranjo, aunque en el mundo de los grises habitan las obras de Franquelo o César Galicia, unidos en un tema de bodegón más urbano con influencia americana”, señala Moreno.

En el apartado de Naturalezas Vivas, los pintores del barroco español utilizan recursos que consiguen el efecto de engañar al espectador, con unas composiciones sobrias y austeras, en las que se presentan utensilios y viandas de la vida doméstica. Mientras que en la sección de Realidad figurada, las reminiscencias de la tradición clásica utilizadas por los realistas de la generación de los años 30 están muy presentes. Es el caso de Francisco López Hernández, con su ‘Niña sentada’, que presenta evocaciones del periodo helenístico, o de Antonio López, con su atemporal escultura ‘Hombre’.

Por su parte, en el apartado de Luces interiores se pueden apreciar los juegos de perspectivas que muestran el espacio doméstico, el lugar vivido, huyendo del interior hacia el exterior o no mostrando nada. La presencia humana, imprescindible en los interiores del pasado, se ausenta en los pintores contemporáneos. Por último, en el apartado A pleno sol se puede contemplar como los realistas españoles han sabido incorporar las representaciones del paisaje y las panorámicas urbanas tan poco frecuentes en la tradición española.

Las obras utilizadas para esta exposición provienen, además de la colección de la baronesa Carmen Thyssen, del Museo del Prado, Museo Thyssen-Bornemisza, Museo Reina Sofía, Museo de Arte Contemporáneo de Madrid y el Museo Nacional d’Art de Catalunya, entre otros prestadores institucionales y particulares, tanto españoles como internacionales.

lunes, 3 de abril de 2017

Aprenda Picasso en cuatro lecciones en la Fundación Picasso-Museo Casa Natal


Pablo Ruiz Picasso es el autor de obras tan célebres como Las Señoritas de Aviñón, Guernica y otros símbolos mundialmente conocidos como la paloma de la paz. Encabezó algunas de las vanguardias como el cubismo, el retorno al orden o el surrealismo. Pero, ante todo, fue un referente cultural a lo largo del siglo XX.

Hijo del pintor académico y profesor de dibujo José Ruiz Blasco, las enseñanzas de su padre marcaron su formación inicial. Sin embargo, el joven Picasso descubriría pronto otros caminos hacia una revolución pictórica. Su inmensa producción artística se caracteriza por su extraordinaria capacidad metamórfica para adaptar nuevos aspectos técnicos y formales a las necesidades de cada momento. Su obra plagada de mujeres, arlequines, guitarras cubistas, acróbatas, toros y faunos aportó una nueva visión que cambió el rumbo de la historia del arte y amplió su horizonte sin dejar de lado sus orígenes.

Estas cuatro lecciones impartidas por el Dr. Carlos Ferrer Barrera, permitirán profundizar en la figura de Picasso en todas sus dimensiones, desde su trayectoria pictórica hasta otras importantes facetas como la de ceramista, escultor, grabador, ilustrador o escritor.


APRENDA PICASSO EN CUATRO LECCIONES

Salón de actos de la Casa Natal de Picasso, Málaga. 5 - 6 de abril de 2017
Impartido por Carlos Ferrer Barrera
Doctor en Historia del Arte y documentalista en la Fundación Picasso

- Miércoles 5 de abril (17:30-20:00 h)

17:30 La obra de Picasso (I). Infancia y juventud de un creador (1881-1906).
De Málaga a París, pasando por La Coruña, Madrid y Barcelona, los primeros pasos del pintor estuvieron bajo la influencia de su padre, José Ruiz Blasco. Pero pronto logró superar las imposiciones académicas en busca de lenguajes propios, más libres y modernos, que le llevarían a sus etapas azul y rosa.

18:20 Preguntas y comentarios.

18:30 La obra de Picasso (II). Revolución artística y consolidación (1907-1924).
La estancia en Gósol del verano de 1906 fue clave en la búsqueda de formas de expresión diferentes que desembocarían en el cubismo y, más tarde, en una vuelta -más- al clasicismo que Picasso siempre tuvo presente.

19:40 Preguntas y comentarios.

- Jueves 6 de abril (17:30-20:00 h)

17:00 La obra de Picasso (III). Surrealismo, Guernica y última época (1925-1973).
A la bifurcación cubismo-clasicismo se añade una tercera vía con las influencias surrealistas. Comienza un periodo de exploración introspectiva que le llevará al Minotauro, su principal alter ego. Su compromiso por la paz se acentúa con obras como Guernica, el Monumento a los españoles muertos por Francia o Masacre en Corea. Los homenajes a Velázquez, Delacroix o Manet, las escenas mitológicas y otras surgidas de un imaginario mítico propio, como el mosquetero, centrarán su último periodo creativo.

18:20 Preguntas y comentarios.

18:30 Picasso creador total: escultor, grabador, ilustrador, ceramista y escritor.
En paralelo a su trayectoria como pintor, Picasso demostró conocer todas las técnicas aunque a veces hiciera un uso poco ortodoxo de estas. Guiado por su capacidad investigación, logró derribar los límites que las propias disciplinas habían asumido durante siglos de tradición y aportar su sello distintivo a la escultura, el grabado, la ilustración e incluso la literatura.

19:40 Preguntas y comentarios.

Actividad libre y gratuita hasta completar aforo

jueves, 30 de marzo de 2017

El Museo del Prado presenta su Plan de Actuación 2017-2020

Fachada de Velázquez. Foto © Museo Nacional del Prado
Tras su reciente aprobación por parte del Real Patronato de la institución, el Museo del Prado ha detallado las principales líneas maestras del nuevo plan de actuación plurianual que marcará su ruta durante cuatro años. El nuevo plan recupera en su enunciado términos como “modernización”, “ampliación física” y “proyección exterior”, conceptos que han marcado su gran transformación durante los últimos años y le han permitido consolidar su modelo de gestión.

El futuro inmediato del Museo del Prado está marcado por la conmemoración de su bicentenario en 2019, efeméride que ha sido considerada de excepcional interés público por la Ley 48/2015, de 29 de octubre de Presupuestos generales del Estado, lo que la convierte en un reto para la institución, implicando el diseño de un programa conmemorativo con una duración de tres años cuya financiación requerirá un mayor esfuerzo para la captación de recursos económicos de la sociedad civil y la implicación de la misma a través del mecenazgo, incentivado por las ventajas fiscales que se derivan de la citada Ley. La programación completa de los actos del bicentenario será objeto de una presentación especial en los próximos meses.

En paralelo a esta importante celebración, el Museo afronta una nueva ampliación física con la incorporación del Salón de Reinos, cuya adscripción en octubre de 2015 le ha permitido ya la puesta en marcha del proyecto de rehabilitación arquitectónica y adecuación museística del edificio, actualmente en fase de redacción de proyecto definitivo. La ejecución integral de este proyecto, así como el posterior equipamiento del edificio, incluyendo la definición de las correspondientes exposiciones temporales y/o permanentes que hayan de ocuparlo, serán por tanto también objeto de este plan de actuación previo a la puesta en funcionamiento de los nuevos espacios, que corresponderá ya al próximo plan cuatrienal.

Junto a estos dos hitos, que han marcado la necesidad de diseñar dos programas de actuación extraordinarios complementarios, el Plan de Actuación 2017-2020 quiere dar continuidad a los programas de trabajo desarrollados ya en el anterior: La Colección, El Centro de Estudios, Las Exposiciones, El Visitante y Prado Digital, a los que como novedad se suma ahora el programa de Gestión de Calidad, que prevé la adaptación del Museo a los nuevos requerimientos exigidos al sector público para suadecuación a normativas europeas y españolas que persiguen la centralización y la optimización de recursos.

En su dimensión de mayor proyección pública y exterior, las exposiciones temporales, el Plan arrancará el próximo martes con la apertura de la exposición Tesoros de la Hispanic Society of America. Visiones del mundo hispánico, continuando en octubre con el proyecto Cai Guo-Qiang en el Prado. El espíritu de la pintura, tras el que, también dentro del año en curso, se presentará Mariano Fortuny y Marsal (1838-1874). Ya en 2018, el programa de exposiciones temporales incluirá, entre otras, las dedicadas a Rubens, pintor de bocetos, Lorenzo Lotto. Retratos y Bartolomé Bermejo.

miércoles, 29 de marzo de 2017

Cine Wuxia, en el Círculo de Bellas Artes

El Círculo de Bellas Artes estrena un ciclo de cine Wuxia a partir del próximo 1 de abril. Este tipo de cine, desarrollado con maestría en Taiwán, tuvo en el director King Hu su máximo exponente. Aunque se originó a principios del siglo XX, fue a finales de los años 60 y comienzos de los 70 cuando se vivió una edad de oro para el género wuxia (unión de artes marciales y caballería), en gran medida, debido al enorme éxito de La posada del Dragón (Drangon Inn), una película imprescindible por lo que significó en su época y por toda la influencia que ha tenido en el cine posterior: todo un clásico de culto.

Además de por sus coreografías y por un montaje acrobático e innovador, este género se caracteriza por el Código Xia que impregna sus historias: los héroes de sus historias se basan en un código de honor según el cual, el caballero tiene que ayudar a los necesitados, nunca puede usar las artes marciales para su propio beneficio y siempre debe respetar a su maestro.

Desde el próximo 1 de abril, el Cine Estudio del Círculo de Bellas Artes, en colaboración con la Oficina Enocómica y Cultural de Taipei, dedicará un ciclo al cine wuxia. Se podrán ver los principales trabajos de King Hu, el gran cineasta del wuxia taiwanés: La posada del Dragón y Un toque zen (A Touch of Zen, 1971), para muchos, su mejor película. El ciclo de completa con otros cinco títulos que darán una visión completa de la popularidad y variedad de temas y registros de este importante género.

- El Monte del Dragón Volador. (Chen Hung-Min, 1971)
Chen Hung-Min empezó su carrera como montador de La posada del Dragón, la obra maestra de King Hu. En El Monte del Dragón, prestó especial atención al diseño y la coreografía de cada escena de acción, desde las peleas y persecuciones hasta las secuencias de cabalgadas y carros, creando momentos dotados de tanta tensión sensorial como dramática.

- Una gran pasión. (Yang Shih-Ching, 1971)
El director de este tenso drama histórico participó en la producción de La Posada del Drangón y Un toque zen. Impulsada por relaciones complejas y un relato vívido lleno de giros y sorpresas, la película logra reconstruir convincentemente la arriesgada rebelión contra los Jin durante la Dinastía Song del Sur, conduciendo a los espectadores a través de una serie de escenas de suspense.

- El maestro de la espada. (Joseph Kuo, 1968)
Se trata de una de las más famosas películas wuxia taiwanesas. Sus escenas de acción mezclan la escuela del norte de las artes marciales chinas con el bushido japonés y plantea cuestiones filosóficas, introducidas por el conflicto interno del protagonista entre la venganza y el perdón.

- Un toque zen. (King Hu, 1971)
Al mismo tiempo wuxia, relato de una búsqueda espiritual y estudio de la naturaleza humana, Un toque zen sigue siendo una obra clave en la carrera de King Hu, caracterizada por una coreografía desbordante de acción, impresionantes paisajes en formato panorámico y un montaje innovador que le valió un premio especial a la técnica en el Festival de Cannes.

- La posada del Dragón. (King Hu, 1969)
Inspiración explícita para Quentin Tarantino en Kill Bill y para Ang Lee en Tigre y Dragón, esta obra esencial cambió para siempre el género Wuxia. Las estilizadas composiciones del director de fotografía, Hua Hui-Ying, capturan escenas milimétricamente coreografiadas. Esto, junto con el innovador montaje de Chen Hung-Min, hace que los personajes parezcan volar.

- Una ciudad llamada Dragón. (Tu Chung.Hsun, 1970)
Una trama de intriga, localizaciones meticulosamente elegidas y una sobrecogedora tensión dramática son los ingredientes de esta cinta. El progresivo paso de la rivalidad a la empatía de los dos protagonistas (la heroína Shang Yan-Zhi y el general manchú Pu Lung), es uno de los aspectos clave de la película.

- La dama de hierro. (Sung Tsun-Shou, 1969)
Se trata de uno de los primeros trabajos del cineasta Sung Tsun-Shou. Fue una respuesta a la moda desencadenada por La posada del Dragón. Su relato ilustra no sólo el espíritu heroico del guerrero y las intrigas entre enemigos, sino la debilidad y la devoción inherentes al corazón humano.

martes, 28 de marzo de 2017

Óscar Alzaga dona un relevante conjunto de pinturas al Museo del Prado

San Juan Bautista, Antonio Rafael Mengs (1728-1779) .
El Real Patronato del Museo del Prado, en su sesión plenaria celebrada ayer lunes 27 de marzo de 2017, ha aceptado la donación ofrecida por Óscar Alzaga Villaamil. La donación la integran seis pinturas y una dotación económica adicional para la adquisición de una séptima.

La donación Óscar Alzaga Villaamil constituye, por la elevada calidad de las piezas que la integran y su buen estado de conservación (ninguna precisa de intervención), una importante contribución al enriquecimiento de las colecciones del Museo Nacional del Prado. Se trata de seis pinturas (a las que se añadirá una séptima) que comprenden un amplio abanico cronológico, desde las postrimerías del siglo XVI a mediados del XIX, realizadas por artífices italianos (Jacopo Ligozzi), españoles (Sánchez Cotán, Herrera “el Viejo”, Antonio del Castillo y Eugenio Lucas Velázquez) y un bohemio (Anton Rafael Mengs). Todas ellas fueron pintadas en España a excepción del Ligozzi, pero cuatro fueron adquiridas por el donante en el extranjero, por lo que su entrada en el Museo del Prado supone un importante acrecentamiento del patrimonio artístico nacional. La calidad de las obras viene avalada por su presencia recurrente en exposiciones y su inclusión en las más recientes monografías de los pintores que las ejecutaron.

Aunque los artífices de las pinturas donadas figuran ya en el Museo del Prado, están representados con obras de muy distinta naturaleza, iconografía y/o cronología. Su incorporación permite así completar los perfiles profesionales de estos pintores. Así sucede por ejemplo con Sánchez Cotán, de quien el Museo del Prado posee una naturaleza muerta pero de quien, hasta la donación Alzaga Villaamil, carecía de pintura religiosa; o con Ligozzi, presente en el Prado a través de un enorme cuadro de altar muy alejado de la exquisita e inusual composición alegórica que ahora ingresa. Otro tanto podríamos señalar a propósito de la obra de Mengs de pequeño formato o del tardío San Jerónimo de Herrera “el Viejo”.

El Museo quiere hacer público su agradecimiento a Óscar Alzaga por unirse así a la nómina de personas que generosamente han contribuido a ampliar cuantitativa y cualitativamente sus colecciones