viernes, 29 de enero de 2016

Celda de Emociones de Erwin Olaf

El Centro de Arte Contemporáneo de Málaga presenta el trabajo de la última década de Erwin Olaf. En Celda de Emociones, título de la exposición comisariada por Fernando Francés, se podrán ver más de 60 obras que recogen el trabajo realizado por el artista holandés desde 2005. Además de ser uno de los máximos exponentes de la fotografía contemporánea, en su trayectoria también se pueden ver vídeos e instalaciones. A medio camino entre el fotoperiodismo y la fotografía de estudio, en los que destacan trabajos publicitarios para conocidas marcas, el artista recrea situaciones en las que cuestiona los sentimientos del espectador, con una cuidada escenografía, que mezcla realidad y ficción, y una vuelta a los orígenes con una mínima intervención del retoque fotográfico. El excesivo consumismo o el aislamiento social son algunos de sus temas recurrentes. Erwin Olaf vive y trabaja en Ámsterdam. 
“La fotografía moderna no acaba de interesarme y creo que será así hasta que me muera; puede que esté celoso de la pintura, pero no podría pintar", ha explicado Erwin Olaf (Hilversum, Países Bajos, 1959) sobre su trabajo. En Celda de Emociones se podrán ver los trabajos de la última década del artista holandés agrupados en series. En las obras que forman parte esta exposición, Olaf aborda desde su punto de vista los problemas sociales actuales, tabúes y los convencionalismos, pero con una escenografía y puesta en escena cuidando hasta el mínimo detalle. En sus recreaciones, el espectador duda sobre lo que está viendo, ya que lleva al límite sus propias fantasías, incluso convirtiéndose algunas de ellas en pesadillas.

Para Fernando Francés, director del CAC Málaga: “El artista holandés despoja de realidad esos instantes, otorgándoles el mayor de los privilegios: dejar hacer al imaginario colectivo, invitando al espectador a cuestionarse sus principios y prejuicios. Para recrear esos ambientes emplea unos recursos que hace que la atmósfera en la sala se vuelva densa, irrespirable. En un momento todo puede ser posible, hasta lo más inverosímil. Con estas premisas, en sus fotografías se leen críticas hacia el consumismo, el aislamiento social de las personas, la decadencia, la provocación, el erotismo, incluso la sátira y el humor. Su técnica ha evolucionado, retornando a lo clásico e interviniendo escasamente en el resultado con un mínimo retoque fotográfico. Pero no todo es válido: si lo que se expone es demasiado real, en el mundo de fantasía ideado por Olaf, esta idea es desechada. No le interesa lo que a priori es fácil de interpretar".

El artista logra que a través de sus fotografías se perciban las emociones de sus personajes, como la angustia de la espera de la serie Hope (2005), que recrea el instante inmediato a que suceda algo en ambiente cotidianos y en la que habla de la soledad e incomunicación de la etapa actual; o el dolor en los protagonistas de la serie Grief (2007), que muestra el malestar que se vivió en la sociedad norteamericana tras el asesinato de Kennedy. Entre sus obras más provocadoras y que suscita más inquietud en el espectador están las de la serie Keyhole (2011) en la Olaf sitúa al espectador detrás de una cerradura y le invita a que vea qué se esconde tras ella. La vergüenza y los prejuicios del visitante quedan al descubierto cuando cae en la cuenta sobre lo que es capaz de pensar tras realizar este ejercicio.

La preocupación por la estética, lo superfluo y el exceso de consumismo están presentes en Le Dernier Cri (2006). Estancias y objetos perfectamente alineados y combinados, personas que han llevado el gusto por la estética hasta el extremo, hasta deformar sus propios cuerpos. En Berlin (2012) Olaf capta la decadencia de una ciudad prebélica, ya que está ambientada en los años 20. La exposición se completa con los vídeos e instalaciones. Algunos de estos trabajos son un reflejo de las propias fotografías en movimiento.

A lo largo de su trayectoria ha variado su técnica. Empezó empleando el blanco y negro, después se decantó por el uso del color y la manipulación digital. En sus últimos trabajos, Erwin Olaf realiza escasos retoques fotográficos, retornando a la fotografía en un sentido clásico. La estética por lo excesivo lo sitúan como un artista barroco, al emplear recursos muy cuidados y una producción visual sofisticada.

Erwin Olaf nació en 1959 en Hilversum (Países Bajos) y actualmente vive en Ámsterdam. Apareció en la escena artística internacional mezclando el fotoperiodismo con la fotografía de estudio en 1988, cuando su serie Chessmen obtuvo el primer premio en el concurso Young European Photographer. Este galardón fue seguido de una exposición en el Ludwig Museum de Colonia (Alemania) ese mismo año. En 1987 Olaf empezó a trabajar en el cine, que ha seguido siendo desde entonces una forma de expresión importante en su producción artística. Sus películas se han proyectado en varios museos, como el Centre Pompidou de París y festivales de cine destacados de todo el mundo, como Fashion Film Festival de Melbourne, Festival Internacional de Cine Rencontres de París, Festival Internacional de Cine de Turquía (Ankara), Festival EMAF de Osnabrück, Festival Internacional de Cine de los Países Bajos (Róterdam).

Además, ha trabajado para destacadas marcas y revistas especializadas en moda. Ha recibido numerosos premios internacionales de arte y nuevos medios, como el de Fotógrafo del año en los lnternational Colour Awards de 2006. En 2008 obtuvo el galardón Lucie de Estados Unidos por sus logros en el campo de la fotografía. En 2011 ganó el prestigioso premio de las artes Johannes Vermeer en Holanda. En 2013, su diseño fue escogido para ilustrar la nueva cara nacional de las monedas de euro holandesas. En otoño de 2014, Aperture editó un nuevo libro que repasa las creaciones del artista a lo largo de los años e incluye su trabajo más reciente.

Erwin Olaf ha sido objeto de numerosas exposiciones individuales y colectivas nacionales e internacionales, incluidas las de la George Eastman House (Rochester, EE. UU.), la Maison Européenne de la Photographie de París, el Chelsea Art Museum de Nueva York, el Museum voor Moderne Kunst Arnhem, la Kunsthalle Winterthur de Suiza y el Museum of the City of New York de Nueva York. Entre sus exposiciones individuales cabe destacar las siguientes: Stedelijk Museum de Ámsterdam, Groninger Museum (Países Bajos), MonteVideo (Ámsterdam), Galería de Arte Moderno de Bolonia (ltalia), Museo de Arte Moderno de Moscú (Rusia), Museo de Fotografía de La Haya, Museo de Fotografía de Amberes, lnstitut Néerlandais de París, Hermitage de Ámsterdam, Rijksmuseum de Ámsterdam y La Sucrière (Lyon, Francia).

Celda de Emociones
Lugar: CAC Málaga 
Dirección: Calle Alemania, S/N, 29001 Málaga
Fecha: del 29 de enero al 01 de mayo de 2016 

domingo, 24 de enero de 2016

Primera exposición de Juan Muñoz en la galería Elvira González

El 20 de enero, la galería Elvira González inaugura su primera exposición de Juan Muñoz, artista referente en la renovación de la escultura contemporánea para la que recupera la figura humana. 

La muestra incluye una selección de esculturas, pinturas y grabados que revelan el universo de Muñoz, con piezas de principios de los noventa hasta sus conjuntos escultóricos de principios del 2000. 

La obra de Juan Muñoz tiende un puente entre la escultura clásica y la de vanguardia. Su creación es de las más innovadoras en el contexto de artistas europeos ya que desde la década de los noventa comienza a trabajar la narrativa en sus piezas, creando grupos de figuras en interacción que forman escenas y crean espacios. 

La selección de esculturas que integran la exposición refleja el periodo de madurez de Muñoz, con figuras en resina de poliéster y en bronce. Algunas de las obras en la exposición son inéditas para el público español siendo la primera vez que se exponen en España como Two figures, one laughing at one hanging del año 2000, y otra obra sin título, del año 2001, compuesta también por dos figuras, mirándose a un espejo. 

A través de la escultura el autor interpela al espectador enfrentándole a su propia existencia. Las tradiciones más clasicistas y los conceptos contemporáneos se dan la mano en unas imágenes que, solas o en grupos, ponen de manifiesto la soledad, la dificultad en la comunicación y la desubicación del ser humano. 

Juan Muñoz (Madrid, 1953 – Ibiza, 2001) cursó brevemente estudios de arquitectura en la Universidad Politécnica de Madrid y, posteriormente, escultura y grabado en el Reino Unido. En 1982 se trasladó a Estados Unidos para estudiar en el Pratt Centre de Nueva York, donde conoce a Richard Serra.

Durante su etapa formativa encuentra referencias en algunos artistas como Naum Gabo, Pevsner, el primer Henry Moore, Robert Smithson, Giorgio de Chirico o el propio Richard Serra. Tras una serie de exposiciones en ciudades europeas y de Estados Unidos como Chicago, Nueva York, Londres, Madrid, Zúrich, Washington o Bilbao, se consagró desde mediados de los ochenta como uno de los artistas emergentes más importantes de la escultura europea. 

En el año 2000 recibe el Premio Nacional de Artes Plásticas y en 2001 ocupa y transforma la colosal Sala de Turbinas de la Tate Modern de Londres, siendo el primer español invitado a ello con el montaje arquitectónico titulado Double Bind (Doble atadura). Esta fue su última creación y es considerada una obra de referencia ya que aúna todos los temas que más le preocupaban: la articulación del espacio, la soledad, la reflexión sobre la propia identidad y la incomunicación. 

Además de escultor, Muñoz también se dedicó a otras manifestaciones artísticas como el dibujo, la música, la radio o la literatura, colaborando con el escritor John Berger en una obra radiofónica y con músicos como Gavin Bryars, Bill Hawkes y Alberto Iglesias. Una rica producción artística en disciplinas muy diversas, que se vio interrumpida cuando el artista fallece, de forma inesperada, en Ibiza el 28 de agosto de 2001.

Juan Muñoz
Lugar: galería Elvira González
Dirección: General Castaños 3, Madrid.
Fecha: del 20 de eneros al 30 de  marzo de 2016.

Candida Höfer en la Galería Helga de Alvear


Candida Höfer (Eberswalde, Alemania 1944) presenta su exposición individual The Space, the Detail, the Image en la Galería Helga de Alvear. Su obra—junto con la de Andreas Gursky, Axel Hütte, Thomas Ruff y Thomas Struth—se enmarca dentro de la tradición de la Kunstakademie de Düsseldorf y las enseñanzas de Bernd y Hilla Becher.

La exposición presenta una serie de interiores de bibliotecas y corredores de monasterios y abadías benedictinas de Austria, además de dos imágenes del Teatro Estatal de Linz. La total ausencia de la figura humana provoca un mayor protagonismo de la arquitectura y la aparente austeridad de sus imágenes encierra una compleja lectura de la arquitectura en relación con sus usos y funciones actuales. Por primera vez en su carrera y coincidiendo con la exposición, se mostrarán dos vídeos filmados en la ruta Madrid – Cáceres.

En los años setenta, fotografió inmigrantes turcos en Alemania haciendo público el ámbito privado de esta comunidad. En los ochenta inició su serie Räume (Espacios), todavía en curso, centrándose en los interiores de bibliotecas, museos, salas de conciertos, palacios, etc. En los noventa su serie Zoologische Gärten (Jardín Zoológico) retrataba animales prisioneros en arquitecturas más propias del hombre. En 2001 el Musée des Beaux-Arts de Calais, le encargó que fotografiase los doce conjuntos de esculturas de los “Burgueses de Calais” de Auguste Rodin en sus doce emplazamientos diferentes. En 2002 participó en Documenta 11 y en 2003 junto a Martin Kippenberger representó a Alemania en la Bienal de Venecia.

Candida Höfer estudió en la Kunstakademie Düsseldorf, primero cine con Ole John y después fotografía con Bernd y Hilla Becher. Entre sus exposiciones individuales: Museo Folkwang de Essen (1982), Rheinisches Landesmuseum de Bonn (1984), Hamburger Kunsthalle (1993), Galerie de l'École des Beaux-Arts en Valenciennes (1994), Centro de Fotografía en la Universidad de Salamanca (1998), Museo de Fotografía Contemporánea de Chicago (2000), Kunsthalle Nürnberg (2000), Kunsthalle Bremen (2003), Museo del Louvre en París (2006) y Kunsthaus Hamburgo (2007). Su trabajo ha formado parte de múltiples exposiciones colectivas: Nachbarschaft, Kunsthalle Düsseldorf (1976); Giovani Artisti Tedeschi, Centro de Arte Contemporáneo de Turín (1995); Ex Libris, Bibliothèque Nationale de France, en París (1998); Minimalismos: Un Signo de los Tiempos, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid (2001); Documenta 11 (2002); Moving Pictures, Museo Guggenheim Bilbao (2003); Bienal de Venecia (2003). Actualmente vive y trabaja en Colonia.

The Space, the Detail, the Image
Lugar: Galería Helga de Alvear
Dirección: Doctor Fourquet 12, Madrid
Fecha: Del 21 de enero al 16 de abril de 2016
web: www.helgadealvear.com

sábado, 18 de julio de 2015

Entrevista a Beth Moysés en Homines.com

Beth Moysés (São Paulo, 1960) es una artista de las que te llegan, de las que te hacen pensar en lo que pasa en el mundo, principalmente de lo que les pasa a esas mujeres que son invisibles a los ojos machistas de nuestra sociedad. Su obra es profunda, armoniosa y delicada, pero sobre todo necesaria. 

Estudió en la Universidad FAAP (Fundação Armando Alvares Penteado, São Paulo, Brazil), pronto comenzó a trabajar en una agencia de publicidad en la que permaneció cuatro años, hasta que retomó el dibujo y su carrera artística: "Había estudiado Artes Plásticas, y un año de Comunicación Visual, pero siempre tuve esta cosa del arte, aunque tenía dudas sobre si seguir por el camino de la publicidad o por el del arte. Cuando terminé la universidad noté que el primero no era mi camino y retomé el dibujo. Empecé a dar clases con Carlos Fajardo (artista plástico brasileño) y de eso hace ya bastantes años.”

La obra de Beth Moysés es única, transgresora y universal. Se enfrenta de una manera clara y directa al drama de la violencia de género, desde la década de los noventa ha realizado innumerables acciones sobre ello.

En un primer momento exploró el potencial visual y semántico de elementos como el vestido de novia, el velo, las rosas o la aguja, metáforas de la mitificación del amor romántico, que según la propia artista: “es una de las causas centrales de la violencia, física y psicológica, en contra de la mujer.” 

Pero ha ido más allá, empezó a trabajar con esa terrible memoria común del sufrimiento, generando, con actuaciones públicas, una especie de purgación del dolor, en la que se vislumbra una fuerte connotación autobiográfica. El clima de violencia entre los padres, vivido por la artista desde su niñez, le ha servido como importante punto de partida en esa evolución de su obra.

El lenguaje y los materiales explorados por Beth son bastante diversos. De hecho su obra se puede dividir en dos grandes núcleos, uno de carácter colectivo y otro más intimista.

En el primer grupo situaríamos las diversas presentaciones organizadas por la artista en distintas partes del mundo como la acción “Memoria del afecto” (2000), donde 150 mujeres, casi todas víctimas de violencia, desfilaron vestidas de novias por São Paulo o “Palabras anónimas” (2014) donde un colectivo víctima de violencia machista pasearon por los jardines del Museo provincial de Jaén, vestidas con túnicas blancas y con frases escritas en sus brazos. 
En el segundo grupo estaría las creaciones como “Trans-bordando” (2012), donde están presentes aspectos centrales de su poética. El vídeo promueve una reflexión sobre la potencia semántica de objetos (el dedal), atributos (el flujo, lacrimal o menstrual) y colores (rojo y blanco) normalmente femeninos o “Despontando Nós” (2003) donde pueden verse manos femeninas de distintas edades, que van desanudando tallos de rosas con espina), pero la herida, aunque parezca superficial, se revela más honda e incurable.

Arte abstracto, videoarte o arte conceptual, protagonistas del otoño en el Museo Reina Sofía

El 22 de septiembre arranca la programación expositiva de otoño con la muestra dedicada a Nasreen Mohamedi (Karachi, 1937- Baroda 1990), una de las primeras artistas indias que abrazó la abstracción, alejándose de las doctrinas más convencionales del arte moderno indio de las primeras décadas del siglo XX. En esta exposición, organizada por el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y The Metropolitan Museum of Art de Nueva York, en colaboración con el Kiran Nadar Museum of Art de Nueva Delhi, se presentan dibujos, fotografías, pinturas y collages, con especial énfasis en el trabajo desarrollado por Mohamedi a lo largo de los años 70. 

A partir del 1 de octubre se podrá visitar en el Palacio de Cristal el proyecto específico que está realizando para ese espacio el artista Danh Vô (Bà Rịa, Vietnam, 1975). Siguiendo la línea de sus últimas muestras individuales, el artista descontextualiza objetos históricos dotándolos de nuevos significados que inciden en las fracturas y mestizajes con que se construye el discurso cultural. Su obra ha sido expuesta en instituciones tales como el Musée d’Art Moderne de la Ville de Paris (2013), el Solomon R. Guggenheim Museum de New York (2013), el Art Institute of Chicago (2012), la National Gallery of Denmark (2010), la Kunsthalle Basel, Switzerland (2009), o el Stedelijk Museum, Amsterdam (2008). 

La exposición Constant. Nueva Babilonia pretende difundir, con alrededor de 150 obras y abundante material documental, el proyecto del artista holandés Constant, por el que creadores, arquitectos y comisarios han manifestado un interés creciente en los últimos años. Durante casi dos décadas Constant Anton Nieuwenhuys (Ámsterdam, 1920 - Utrecht, 2005) elaboró maquetas, pinturas, dibujos y collages que mostraban su concepción de la ciudad nómada del futuro, Nueva Babilonia, un complejo y amplio laberinto que transformaba el mundo entero en una sola red. La muestra que se inaugura el 20 de octubre y que ha sido organizada por el Museo Reina Sofía y el Gemeentemuseum de La Haya, no se circunscribe sólo al período comprendido entre 1956 y 1974 en el que se suele enmarcar Nueva Babilonia, sino que abarca también otras etapas, con el fin de mostrar que las ideas expresadas en este proyecto estaban ya presentes en su obra desde una época muy anterior y no desaparecieron por completo con posterioridad a 1974. 

Una semana más tarde será el turno de la exposición dedicada a Ignasi Aballí (Barcelona, 1958). A través de unas 90 obras, Aballí propone una reflexión conceptual sobre la representación y la percepción de medios como la pintura, el objeto, la fotografía, la ficción, el cine o el vídeo, relacionando el exceso de información en la sociedad actual con la escasez de significados que encontramos en esa información. En su trabajo, iniciado en los años 80, el artista inventa y reorganiza textos, imágenes, materiales y procesos. La muestra, centrada en su producción de los últimos 10 años, presenta también algunas obras menos conocidas de períodos anteriores y propone un recorrido en torno a las ideas estéticas del artista.

En noviembre se presentarán las exposiciones dedicadas a Hito Steyerl y a Andrzej Wróblewsky. Hito Steyerl (Munich, 1966) es una de las artistas actuales más relevantes dentro de los campos del videoarte y de la reflexión sobre el arte y sus circunstancias en la sociedad contemporánea. Su obra trata temas de actualidad tales como el impacto causado por la proliferación de imágenes, de internet y de las tecnologías digitales en nuestra vida cotidiana. Sus trabajos, que podrán verse a partir del 10 de noviembre, reúnen una selección de las primeras piezas de la carrera de Steyerl, tales como Guards (2012), How not to be seen: a fucking didactic educational.MOV file (2013), Is the museum a battlefield? (2013), o Liquidity Inc. (2014), así como una de nueva producción creada específicamente para la muestra. 

Andrzej Wróblewski (1927-1957) es uno de los creadores polacos más importantes del siglo XX. La muestra Recto / Verso. 1948–1949, 1956–1957, que se inaugura el 17 de noviembre en el palacio de Velázquez, dedica especial atención a uno de los más fascinantes aspectos de su corta vida creativa: las pinturas dobles. Tanto en el inicio de su carrera (1948-49), cuando aún era un estudiante de arte en Cracovia, como al final (1956-57), justo antes de su muerte, Wróblewski simultaneó la experimentación con elementos abstractos y figurativos. Autor de una obra singular y prolífica, su pintura se ha convertido en un punto de referencia, cuya influencia es visible en varias generaciones de artistas. Interesado siempre por la experimentación artística e implicado activamente en los cambios políticos de Polonia durante los años 50, este artista refleja en sus creaciones una poderosa visión de la Guerra y de la degradación humana, el sufrimiento íntimo y los símbolos colectivos. 

Juan Giralt (Madrid, 1940-2007) protagonizará otra de las exposiciones de la temporada a partir del 1 de diciembre. Iniciado de forma autodidacta en el informalismo imperante de los años 50, Giralt entró en contacto con el grupo CoBrA y empezó a definir un lenguaje pictórico más personal y permeable a una nueva interpretación de la figuración, lenguaje que caracterizó su obra en las décadas de los setenta y ochenta y le convirtió en uno de los principales referentes de la nueva figuración madrileña. Lo que se verá en el Reina Sofía será sobre todo, trabajos del último período de su carrera artística e incluirá también una muestra de su ruptura con el informalismo a través de algunas obras sobre papel, representativas de su trabajo de los 60. 

El año concluirá el 15 de diciembre con la inauguración de Alexandre Estrela (Lisboa, 1971), un creador que utiliza la película y el vídeo como medios centrales de su práctica artística, a la que autodefine como un abordaje de “cuestiones formales y conceptuales resultantes de la intersección entre imágenes y materia”. Estrela crea sistemas complejos aprovechando las características de los equipos con los que trabaja: desde la cámara, el proyector de vídeo y la pantalla, hasta la recepción perceptiva de las imágenes. Los efectos visuales, las asociaciones de sonido e imagen, la creación de sinopsis y de títulos que a veces concuerdan con la imagen, y la transformación espacial de las salas en la que muestra sus trabajos, son estrategias a las que recurre habitualmente para deconstruir los modos convencionales de percepción y conocimiento de los objetos y el espacio. En esta ocasión, y dentro del programa Fisuras, el artista presentará una pieza audiovisual, producida por el Museo Reina Sofía.

PROGRAMA DE ACTIVIDADES

El programa de actividades en otoño de 2015 está protagonizado por las ideas en torno a la construcción de la historia, sus modelos de narración y las formas en la que ésta se cruza y activa con las urgencias del presente. Así, el seminario Archivos del común, en noviembre 2015, incide en uno de los ejes que han caracterizado al Museo Reina Sofía: la idea de articular un “patrimonio común”, junto a diferentes instituciones e iniciativas, en las que el Museo es un nodo más dentro de una amplia red. Se pretende con ello activar la reciente memoria inmaterial y material de las prácticas artísticas y políticas desde los 70 hasta hoy contenidas en el archivo. De la misma manera, el seminario Teatro independiente en España obedece al mismo impulso de hacer historia en común y recuperar episodios perdidos en el cruce entre artes escénicas y visuales a lo largo del último tercio del siglo XX. Producido por el Centro de Documentación Teatral del INAEM, el Institut del Teatre de Cataluña, el Centro de Documentación de las Artes Escénicas de Andalucía y el Museo Reina Sofía, arroja luz sobre el teatro y su afuera, prácticas que, en los límites del teatro y anti-teatro, renuevan la escena contemporánea. Además, el programa Encuentros acompañará cada exposición con un debate y charla con los protagonistas, destacando las participaciones de artistas como Dahn Vô, Alexander Estrela, Ignasi Aballí e Hito Steyerl e historiadores como Geeta Kapur, Sven Lütticken o Roobina Kerode. 

En la programación de cine, animada por este mismo impulso reactivador del archivo, de la potencia de la historia en nuestro presente, destaca una amplia retrospectiva, en colaboración con Filmoteca Española, dedidada al trabajo de Jean-Marie Straub y Danièle Huillet. Su cine, planteado desde la traducción entre la palabra literaria y la imagen, desde la tensión entre acontecimiento presente y el monumento histórico, desde la distancia frente al naturalismo o desde el anacronismo frente a la melancolía es, desde los 60 hasta hoy uno de los mecanismos más comprometidos y sofisticados de la imagen contemporánea. La retrospectiva, que tendrá lugar desde octubre hasta noviembre, se acompañará de una masterclass con Jean-Marie Straub y Pedro Costa. Junto a esta actividad, en relación a la exposición dedicada a Hito Steyerl, el ciclo La imagen pobre tratará en diciembre la relación entre el audiovisual y el paradigma de internet, presentando una cartografía de prácticas, desde lo subjetivo a lo geopolítico, que reconocen en la red una manera de diseccionar el presente. 

Además, el programa Intervalos presentará estrenos y últimos trabajos de destacados artistas, como la película que Pere Portabella prepara sobre las sacudidas sociales y culturales que han transformado nuestro panorama político. La película, un estreno internacional, aspira a ser un díptico en relación a Informe general, el film que Portabella rodara como gran fresco de la Transición española en su periodo de formación. Además, se estrenarán películas de Carlos Pazos, sobre la dimensión inútil e imprescindible del artista, y Dominique Gonzalez-Foerster, con una producción inédita rodada en el Palacio de Cristal, todos ellos con la presencia de los artistas.

FUENTE: Gabinete de Prensa Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.

martes, 30 de junio de 2015

Marc Montijano toma el Centre Pompidou Málaga

Más de 350 personas llenan las salas del Centre Pompidou para ver la performance de Marc Montijano Las dos naturalezas (Metamorfosis XXI). El primer proyecto de arte de acción llevado a cabo en el centro.

Durante dos horas aproximadamente, unos cuarenta modelos han poblado la colección permanente del Pompidou. La mayoría inmóviles, desnudos, rodeados de cuerdas y portando un saco cubriéndoles el rostro. Estamos indudablemente ante una obra de Marc Montijano, en la que el artista despliega su misterioso universo cargado de simbología y misticismo.

Con esta performance cambia por un tiempo el museo. Marc Montijano se apropia del espacio y nos arrastra a otra realidad. Un grupo de "esculturas vivas", observadores silenciosos, interactúan con las obras. El artista va situando diferentes modelos delante de obras de Picasso, Saura, Chagall, Bacon, De Chirico, Léger, Giacometti, Orlan, Ana Mendieta, Magritte, Dubuffet, etc. Observando como desarrolla la performance, nos vamos imbuyendo en su mundo y de repente, hay algo diferente flotando en el ambiente. Algo sutil, pero perfectamente perceptible.

Sobre la gran acogida de público, Marc Montijano ha indicado: "Me esperaba un buen recibimiento, pero nunca el número de visitantes que han acudido. Ha sido increíble el cariño y la energía recibida en el Pompidou. Superaban las trescientas personas. En las primeras salas había tanta gente que he tenido que cambiar la acción sobre la marcha. E incluso he ampliado la duración, mi idea era estar una hora y finalmente han sido dos. El público es un actor más en mis acciones, enriquece mi trabajo. Sólo puedo estar agradecido".

La filosofía que hay detrás de este trabajo parte de un principio básico, con el que el artista lleva trabajando desde hace mucho tiempo y que es uno de los fundamentos de Metamorfosis: el ser humano tiene dos naturalezas, una material y otra espiritual.

Como ha declarado el artista: "En este proyecto para el Centre Pompidou Málaga, he trabajado sobre el principio de las dos naturalezas, que es uno de los ejes fundamentales de mi trabajo y de la filosofía que encierra Metamorfosis.

En mis acciones reflejo un plano diferente de la realidad, con los personajes en estado de Metamorfosis, retrato ese interior invisible. Me interesa lo que guardamos en nuestro interior, lo sutil y oculto, los recovecos del hombre. La naturaleza espiritual en contraposición a la material. La verdad frente al espejismo. En estos tiempos de celebración del ego y materialismo desmedido nos hemos olvidado de la primera, hemos sepultado la parte espiritual".

"En mi trabajo voy desgranando mi filosofía, no pretendo que el espectador asimile todo este universo fuertemente simbólico, pero si le hago participe de una experiencia diferente, una vivencia especial. Quiero hacerles sentir, y esa sensación es más que suficiente. Quiero que perciban algo diferente, insinuarles otra realidad".

"El mecanismo de mi obra es complejo. Son piezas en las que básicamente construyo ambientes para generar sensaciones. Acciones en las que articulando una serie de elementos fijos y cargados de simbología (cuerdas, sacos, cuerpos desnudos), busco crear un clima que envuelva el espacio e introduzca a los espectadores en el universo de Metamorfosis".

Las dos naturalezas es un proyecto muy especial. En primer lugar es una celebración, el 27 de junio de 2010, justamente cinco años antes, tuvo lugar la primera performance de Metamorfosis. En segundo lugar marca una evolución dentro del trabajo de Marc Montijano, con Las dos naturalezas cierra un capitulo más narrativo, en el que explica y desarrolla, obra a obra, la filosofía que hay detrás de su trabajo, e inicia un camino, un ciclo, en el que incorpora la filosofía de Metamorfosis a la vida normal. En esta obra, por primera vez, han convivido las dos visiones.

El óleo de Paul Gauguin Nafea faa ipoipo se incorporará a la exposición del Kuntsmuseum Basel del Reina Sofía

En presencia de los representantes de los medios de comunicación, y con la asistencia del coleccionista Ruedi Staechelin y el director del Museo Reina Sofía, Manuel Borja-Villel, el próximo viernes se colgará el cuadro de Paul Gauguin Nafea faa ipoipo (1892). 

La obra se podrá contemplar en una de las salas que conforma la exposición Coleccionismo y Modernidad. Dos casos estudio: Colecciones Im Obersteg y Rudolf Staechelin, junto a obras de otros artistas de la talla de Picasso, Van Gogh, Renoir o Chagall, entre otros. El cuadro ha viajado desde la Fondation Beyeler, donde ha formado parte de una gran retrospectiva dedicada al autor francés, y se podrá ver hasta el 14 de septiembre en el contexto de la colección a la que ha pertenecido hasta hace unos meses, la de Rudolf Staechelin, que se exhibe de manera habitual en el Kunstmuseum Basel, y que debido a las obras de reforma acometidas por el edificio se encuentra en estos momentos en Madrid.

FUENTE: Gabinete de Prensa Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.